Dos malas nuevas

000152049T

Malas nuevas pero que pueden ser corregidas. De la miscelánea de situaciones por enmendar en nuestro Perú, en esta nota planteo dos casos que siendo contraproducentes hechos actuales, se muestran también como retos por afrontar y resolver, la razón de presentarlos se asocia probablemente a recientes vivencias personales en cada caso.

Bienvenido al Perú.  Recién retornado al país, y con mucho deseo de volcar lo aprendido durante los años que estuve trabajando en un organismo multilateral en EEUU, me doy con la ingrata realidad de un asimétrico trato tributario: Cuando un 9 de enero de 2012 me fui a laborar en el exterior, al día siguiente automáticamente se me considero como no domiciliado, a mi vuelta el 1 de julio de 2014, no me es posible recuperar mi condición de domiciliado (a pesar de haber comenzado a trabajar y residir nuevamente en el país), sino debo esperar para ello, hasta principios de enero de 2015 . Ustedes se preguntaran Y que implicancias tiene el ser considerado como no domiciliado?  Ahí viene el sablazo: Aplicación de tasa máxima de impuesto a la renta (30%) y además sin derecho a efectuar deducción alguna por gasto de mantención (los domiciliados pueden deducir hasta 7 UITs); es decir se paga la tasa impositiva máxima y además se asume que vivo del aire, porque para fines de deducción tributaria no gasto nada.  El carácter maximizador de la política impositiva es más que evidente.  Así se  promueve el retorno de peruanos?  Si bien como dicen los chicos en mi caso ya fui, pero creo también que es tiempo de revisar esto, si queremos en el futuro incentivar la repatriación de peruanos muchos de ellos muy talentosos que reconstituirían una indispensable masa crítica de capital humano.

Comida saludable bamba. El 17 de mayo del 2013 se promulgo la ley de Promoción de la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes, norma que prohíbe la venta de alimentos no saludables en centros educativos, esto es aquellos con alto contenido de azucares, grasas trans, y saturadas y sal. La idea es limitar el acceso a elementos causantes de enfermedades asociadas a sobrepeso y obesidad, esto se hace no por moda sino porque este es un problema real en el Perú: Según Minsa, 1 de cada 4 niños entre 5 a 9 años tienen sobrepeso u obesidad, 4 de cada 10 en caso de adultos jóvenes (20 a 29 años) y 62% de adultos (30 a 59 años).   Como toda ley esta debe ser reglamentada, pero en verdad el proyecto de reglamento publicado señala una serie de limites bastante por encima de parámetros de referentes internacionales como los de la OMS, lo que convertiría en saludable aquello que no lo es. Solo menciono 2 evidencias: El proyecto de reglamento señala que para que una bebida sea considerada alta en azúcar debe tener más 8.1g de azúcar por cada 100 ml, en tanto el límite establecido por la OMS es 2.5 g;   en el caso de productos como galletas, biscochos etc. mientras que la normatividad internacional establece un límite de 5g de azúcar por cada  100 g de producto, el proyecto de reglamento establece 19.6 por cada 100 g. Si entendemos que la forma más eficiente económicamente de tratar los temas de salud pública es vía intervenciones preventivas y no reparativas, es fundamental utilizar parámetros internacionales para llamar las cosas por su nombre. Convertir en el papel como saludables alimentos que no lo son, amplificara un problema de salud pública que ya existe en el Perú. Debo señalar que a pesar que ser más rigurosos en reglamentar la comida saludable nos  pasara alguna factura en el corto plazo en términos de producción y ventas de industria alimentaria (involucrando directamente al 22% del total manufactura), no obstante, ello a su vez será incentivo para que vía innovación y desarrollo de tecnología, se desarrollen en el mediano plazo nuevos productos saludables de verdad diferenciados por valor añadido contenido y por ende más competitivos con mayor probabilidad de entrada a nuevos mercados (o alguien piensa que productos saludables bamba tendrían opción de entrar con ese rótulo al mercado norteamericano por ejemplo?).  No perdamos de vista que extendidos problemas de salud pública como el sobrepeso y obesidad pasaran más temprano que tarde factura al bolsillo publico… pero al privado también.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s