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¿CATASTROFE POR VENIR?

La semana pasada el Poder Ejecutivo promulgó le ley que autoriza un sexto retiro de los fondos previsionales en las AFPs desde que se inició la pandemia Covid 19; hasta 4 unidades impositivas tributarias esto es S/ 18,400.  ¿Se viene una catástrofe económica? A continuación, haré un breve análisis de las implicancias de la medida.

Estando pendiente establecer el procedimiento operativo por parte de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFPs (SBS), se sabe que el retiro será gradual. El primer desembolso de hasta 1 UIT (S/ 4,600) se daría en un plazo máximo de 30 días calendario posteriores a la solicitud del afiliado a su AFP. El segundo retiro de hasta 1 UIT (S/ 4,600) se ejecutaría en un plazo de hasta 30 días calendario. Finalmente, el desembolso restante, de ser el caso, es de hasta 2 UIT (S/ 9,200) desembolsándose en un plazo de 30 días.

Según la Asociación de AFPs el potencial de salida de recursos de esta 6ta autorización, es de S/27,333 millones de los fondos de pensiones. Por otro lado, los montos retirados en las cinco anteriores autorizaciones alcanzan S/ 65,923 millones según la SBS. En total desde inicio de la Pandemia se retirarían S/ 93.256 millones, esto es un 11% del PBI.  Las AFPs señalan –sin mayor sustento-, que cualquier autorización para que los trabajadores accedan a su propia plata, generan efectos macro negativos, señalando –a manera de amenaza- por ejemplo, que para juntar los soles y atender los retiros venderían los bonos soberanos peruanos que forman parte de su portafolio de inversiones, reduciéndose los precios de estos e incrementándose el costo de financiamiento del Estado a continuación. Frente a ello que las obligaría a hacerse del efectivo vendiendo estos activos, cuando tienen en su cartera otras opciones que presentan rentabilidades negativas como acciones de firmas no locales, bonos privados y soberanos no peruanos, por ejemplo. Por otra parte, nos hemos puesto a pensar, que si no hubiera los trabajadores accedido a parte de sus ahorros previsionales la contracción del consumo y de la economía hubiese sido mayor al -9.8% y -11.% respectivamente.  Al final luego de haberse retirado S/ 65,923 millones ¿ello condujo a alguna afectación macro importante? Ninguna relevante. Contrariamente a los anuncios de afectación financiera adversa a nivel macro, hemos visto que en plena pandemia esto es en el 2020, estos retiros autorizados permitieron más bien paliar la no prevista caída en los ingresos de los trabajadores producto del aislamiento social establecido en marzo 2020, (para impedir el aumento de la tasa de contagio del Covid19) paralizando un equivalente al 63% de la actividad económica del país y con ello generarse 2.3 millones de nuevos desempleados. 

Alternativamente en vez de una torpe estrategia de meter miedo en cuanto a consecuencias económicas negativas del retiro, las AFPs han evaluado ¿Por qué los afiliados apenas pueden retiran sus ahorros previsionales? ¿Porque sigue manteniéndose una cuestionable distribución de riesgos en tanto las AFPs cobran comisión independientemente de la rentabilidad de los fondos que administran? Por otro lado, se señala que la posibilidad de retiro debería restringirse a aquellos afiliados desempleados, pero en el caso de los que aún laboran, no es verdad que con una inflación anualizada de 7.96% el salario real se contrae y lo seguirá haciendo aceleradamente con tasas de inflación crecientes que se desaceleraría recién en el 2do semestre del 2023 periodo en el que el propio BCRP señala que la inflación estaría por debajo del 3%. Se dirá que los ahorros previsionales no tienen la finalidad de moderar la perdida de poder adquisitivo de los trabajadores, en todo caso si las AFPs están interesadas en que no haya un perjuicio económico por una menor pensión resultante de los retiros autorizados, porque por ejemplo no reducen sus comisiones. Al final diré que situaciones extraordinarias ameritan decisiones del mismo corte también.

SERIOS PROBLEMA MACRO

Existiendo una sostenida crisis política en el país con un pugilato continuo entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo –sin fecha de término- que en la práctica  dificulta la generación de políticas públicas, el contexto se agrava con 2 problemas económicos  relevantes, como es el mayor dinamismo en la elevación de los precios y una ralentizada dinámica de la actividad económica , el hecho particular es que  las acciones que viene desarrollando el BCRP frente a la creciente  inflación estaría afectando adversamente la recuperación de la actividad económica. Veamos lo que está ocurriendo.

Antes de entrar en materia, un elemento importante del contexto es la inexistencia en cantidad y calidad de políticas públicas en magnitudes suficientes, para lograr algún nivel de normalidad de funcionamiento básico para el país. Esta carencia se hará más notoria en la medida que se agraven los problemas en distintos sectores: Tenemos el caso del sector salud, donde frente a la pandemia Covid – 19, aún subsiste la falta de un desarrollado sistema primario de salud, que hubiese servido para no ser el país con más muertes por millón de habitantes en el mundo y por supuesto para enfrentar pandemias futuras, en el sector educación está pendiente tomar acciones para  completar las competencias por adquirir por los escolares promovidos de grado en los 2 años de clases no presenciales, en el sector interior un agravado problema de inseguridad ciudadana, en el sector laboral no hay intervenciones dirigidas a promover una mayor tasa de incremento de la demanda de empleo  por el sector privado, entre varios pendientes.  En medio de este listado de pendientes, asociados a carencias de políticas públicas, se suman complicaciones macro como es el caso de una incrementada tasa inflacionaria y una cada vez más debilitada recuperación del PBI, y en esto tiene mucho que ver la actual política monetaria contractiva del BCRP. 

La inflación anualizada al mes de abril alcanza un 7.96%, siguiendo una tendencia alcista iniciada varios meses atrás, tasa bastante mayor a la meta inflacionaria de 2% con un rango de +-1, este diferencial de tasas, está en parte asociada con expectativas inflacionarias en abril situadas en 4.62%

El agravamiento de la inflación, se refleja también en una más generalizada mayor velocidad de crecimiento de los precios en cuanto a los componentes de la canasta referencial para medir el índice de precios al consumidor.  Mientras que entre el 2001 y el 2022 el 37% de rubros del índice de precios al consumidor mostraban una variación superior al 3%, en abril de este año este porcentaje fue del 72%, lo cual es indicativo de la aceleración inflacionaria en curso.  ¿Pero a que responde la inflación actual? Fundamentalmente es por mayores costos (choque adverso de oferta) resultados de mayores precios de insumos importados como el trigo, maíz, petróleo, soya, urea, mayores costos fletes marítimos, siendo mercados concentrados los correspondientes a los productos finales donde estos costos son relevantes, con pocos ofertantes que tienen poder de mercado, se puede colegir la facilidad de trasladado de estos mayores costos a precios finales.   Por otro lado, si bien desde principios de año hasta hace 2 semanas el tipo de cambio se redujo, esto no implicó reducciones en los precios finales, dada la concentración de mercado antes señalada.  

Frente a esta inflación creciente, el BCRP ha venido aumentando su tasa de interés de referencia primero para encarecer el crédito afectando adversamente el consumo, y la inversión y así la demanda, de esta forma forzadamente se busca que la inflación regrese a la banda establecida por el BCRP. La otra razón de subidas de las tasas de interés de referencia, es para incrementar el rendimiento de activos financieros locales, y moderar una abrupta salida de capitales, habida cuenta del inicio de alzas de la tasa de interés por la Reserva Federal de los EEUU, a fin de enfrentar una inflación anualizada del 8% -la más alta en los últimos 40 años- está más alta tasa de interés posibilita un aumento en el rendimiento de activos financieros externos.  ¿Cuáles son las propuestas de políticas de nuestras autoridades frente a estos problemas macro?

FALTA DE POLITICAS PUBLICAS

La casi permanente crisis política en la que está sumido hoy nuestro país, origina una serie de  situaciones adversas visibles como es la inexistencia y/o discontinuidades de políticas públicas, problema  que tiene consecuencias más graves,  cuando aún todavía estamos inmersos en los efectos directos de la pandemia Covid -19 en el Perú, siendo los más visibles los efectos adversos sobre la economía y sobre la salubridad; sin embargo si reparamos con más detenimiento, se han producido además afectaciones adversas sobre sectores tan fundamentales  para la vida ciudadana  como  es la educación. Veremos a continuación algunos indicios de esto último, afectación poco referida, pero no por ello menos existente.

Los efectos adversos de esta pandemia más conocidos sobre la economía son varios, pero los más visibles quizás fueron la recesión de -11.2% y la generación de más de 2 millones de desempleados y el deterioro de las cuentas fiscales y la retracción de la inversión.  En lo que respecta a la salubridad el dato directo más visible son los más de 200,000 fallecidos en los dos últimos años, al margen de las diversas secuelas en salud que aquejan a los que padecieron la enfermedad: Menor suficiencia respiratoria, inestabilidad emocional creciente etc. asuntos casi ignorados en la discusión pública, dicho sea de paso.    Pero sin duda, -a pesar de su ausencia en primeras planas- ha ocurrido la mayor afectación negativa en la historia de la educación en el país definido por el cierre masivo de escuelas en todos los niveles educativos y afectando a 8´175,000 escolares.   A pesar de buscar paliarse la falta de educación presencial a través de la educación en línea, el impacto adverso sobre la calidad educativa (sobre todo en la educación pública) fue lo predominante, la denominada “pobreza de aprendizaje”. Se ha promovido en estos 2 años de educación no presencial (198 días) a escolares que no pudieron adquirir las competencias correspondientes a sus grados, siendo las pérdidas de aprendizaje mayores para los estudiantes más desfavorecidos.

Los factores que explican estos resultados son diversos: Desde la falta de preparación de docentes y estudiantes en el uso de la informática como herramienta para el aprendizaje, la falta de infraestructura tecnológica, hasta la falta de planes anteriores para desarrollar esta opción educativa.

Urge, por tanto, acelerar el proceso de nivelación en calidad y cantidad de las competencias que debieran tener nuestros estudiantes. Existe mucha casuística en cuanto a prácticas y evidencias de experiencias internacionales positivas que van surgiendo y que podríamos replicar, reduciéndose en el tiempo nuestra curva de aprendizaje como país en estos temas, pero una condición necesaria, aunque no suficiente (porque se necesita capacidad de gestión también) para ello es la disponibilidad presupuestal. Esto último nos lleva al fundamental tema de la existencia de políticas públicas. ¿Existen ahora en el país?

En 9 meses se han tenido 4 gabinetes y más de 50 ministros de Estado, y como sabemos cada Ministro llega al sector con su equipo propio de funcionarios de confianza, originándose producto de sucesivos cambios) discontinuidades en la gestión sectorial, si a eso le agregamos la falta desde el principio de un claro Plan de Gobierno de la administración entrante, todo ello configura la incertidumbre actual, acrecentada además por un continuo ruido político, inflación creciente, marginal crecimiento económico y del empleo, inoperancia en provisión  de servicios públicos en cantidad y calidad requerida por los ciudadanos. ¿Hay margen hoy, para definir diagnósticos y correctivos frente a estos problemas, esto es establecer Políticas Públicas plausibles? ¿Hacia dónde va nuestro querido país?

GEOPOLÍTICA, ENTRE EL DOLOR DE BOLSILLO Y LA DEFENSA DE DD.HH.

En medio de la Invasión de Rusia a Ucrania, la aplicación de nuevas sanciones económicas del quinto paquete con embargo a compras de carbón, petróleo y en perspectiva del gas por parte de la Unión Europea (UE) sobre Rusia, pone a esta en un dilema: Afrontar encarecimiento y probable racionalización energética producto de sanciones aplicadas o menos costo económico al establecer leves sanciones por vulneración de DD.HH. por los rusos. Este sería un buen ejemplo de libro de texto sobre la vinculación entre geopolítica y economía, veamos cómo.

La invasión iniciada desde el 26 de febrero y su permanencia en el tiempo ha implicado desde Occidente la aplicación de una serie de restricciones económicas: prohibición a empresas occidentales a seguir abastecimiento en mercado ruso, no acceso al Swift, cancelación uso patentes, etc. y además después se cerrarían gasoductos, lo que a la vez sería la respuesta rusa por un posible embargo del crudo.

El caso es que la confianza en Rusia como proveedor energético (40% y 27% del gas y petróleo consumido en la U.E. respectivamente) pone en cuestión –dada una desordenada retracción de la oferta- que la U.E. empiece a bajar el consumo mientras encuentra opciones de suministro. Las reducciones de importaciones de petróleo ruso, por venir y la probable interrupción de abastecimiento del gas dado el aumento de precios de la energía llevarían a un escenario de racionamiento energético, cuya última vez data de la crisis del petróleo de 1973. De esta manera, según Bruselas el PBI se contraería en 6%. Nuevas amenazas de ocurrencia de un ataque químico o nuclear deterioran aún más las expectativas futuras sobre el contexto descrito.  

Cada acción violenta de Rusia en la invasión de Ucrania, justifica más el corte de importaciones de petróleo y gas. Estas imitaciones por venir –por el lado de la demanda- en el uso del auto o de calefacción en casas afectará negativamente en el bienestar de la gente. Frente a este complicado contexto, la UE pudo comprometer a EE UU de aumentar este año en 15.000 millones de metros cúbicos sus exportaciones de gas natural licuado (GNL) a Europa.  Italia y Alemania con alta dependencia de la energía rusa han estado muy activos, Italia acordó con Argelia, un 40% más de gas a través del gaseoducto Transmed, y con Egipto para el suministro de GNL. Alemania acordó con Qatar gas licuado del golfo. Un punto crítico es si las corporaciones energéticas europeas aumentarían sus reservas a precios altos derivados del conflicto en Ucrania y sin seguridades de recuperar la inversión en la campaña de invierno.  Pero incluso considerando que 19 países de la UE tienen capacidad de almacenar energía, esta capacidad al 100%, 400,000 millones m3 solo alcanza al 25% de la demanda anual.

Haciendo más complejizado el contexto, el 07 abril la U.E. decretó el embargo sobre el carbón ruso, paso que la enfila hacia la ruptura de relación energética comercial con el país de Putin.  El calendario de la UE plantea que este año se reduzca en un 66% la dependencia energética respecto a Rusia. Hay un libreto ya definido: La continuidad de acciones militares con crecientes crímenes de guerra por el Ejército ruso, con un continuo suministro de Occidente de armas y financiamiento a Ucrania, hace inviable la existencia de una relación comercial confiable entre las ofertantes empresas energéticas rusas y sus demandantes europeos. Se comienza restringiendo el carbón, luego el petróleo y finalmente el gas.  La búsqueda de alternativas de energía acarrea; además, un previsible aumento de precios, añadido al que ya se ha producido y que ha llevado a la mayoría de los países europeos a adoptar medidas para intentar mitigar o neutralizar el impacto de la crisis energética en ciudadanos y empresas. En total, 24 de 27 países de la UE, han adoptado ese tipo de planes con un coste presupuestario considerable.

SEPARANDO LA PAJA DEL GRANO

En estos últimos días los paros al interior del país y bloqueo de carreteras, dispararon los precios de alimentos y combustibles y recién allí se entra en cuenta oficialmente que la inflación es un serio problema,  incluso antes, la inflación ya presentaba desde julio del 2020 una tendencia creciente: 6.82% anualizada a marzo (más del doble del límite de 3% referido por el BCRP) generando incluso dificultades en definición de estrategia de precios. Uno de los factores explicativos de esta, es el sucesivo aumento en el precio de insumos importados requeridos por la industria alimentaria como el trigo, maíz, soya. En el caso del precio del trigo tan sólo en la semana pasada se incrementó 4,6 por ciento y 33.8% en lo que va del año, en medio de una sostenida tendencia alcista iniciada a mediados del 2020 llegando a un máximo histórico en los últimos 3 años de US$/ton. 483.  Según el BCRP, refiere la ocurrencia de sequías en los campos de cultivo de trigo de invierno en Norteamérica, reducción de la oferta en Ucrania y aumento de impuestos a la exportación de trigo de Rusia. Exploremos más de cerca lo que ocurre en los mercados de commodities, insumos de la industria alimentarias y sus efectos diferenciados entre países dada la importancia de estos sobre la inflación.

Hoy en los mercados globales de granos, se define una más aleatoria e incrementada demanda, ejerciendo el cambio climático una afectación adversa sobre las cosechas. Cabe señalar que los precios internacionales de cereales ya habían subido en el 2021 en razón de la elevación de las temperaturas en Canadá, inundaciones en Alemania y sequias en el sur de Brasil.

Desde el plano financiero, fondos de equity de envergadura como Blackrock invierten en el negocio del maíz, azúcar, soja por ejemplo en el nordeste brasilero, en medio de la liberalización del sector agroindustrial, promoviendo flujos de entrada de capital financiero. Así fondos de inversión agroindustriales (fiagros), facilitan inversiones en la agroindustria, posibilitando que las haciendas de soja y ganado se conviertan en activos de inversión internacional.

Visto macroeconómicamente en la región, la necesidad de mayores ingresos resultantes de exportaciones de commodities y de inversiones de multinacionales es heterogénea.  Por ejemplo, estos serán más requeridos en países como Brasil, dada la prevista desaceleración de la economía brasileña, cuyo crecimiento del PBI pasaría del 4,6% al 0,3% entre el 2021 y el 2022, según el FMI. En adición,  la urgencia de más divisas e inversiones es mayor, dado el encarecimiento de la deuda brasileña (equivalente al 80% del PBI), en un contexto que se complica en dicho país, considerando que el banco central brasilero al igual que muchos bancos centrales en el mundo, ha venido subiendo su tasa de interés para la enfrentar la inflación, considerando que la generalizada alza de precios, post pandemia Covid -19, responde a una incrementada demanda inducida por la política macroeconómica  -para salir de la recesión- frente a una oferta que crece a menor velocidad. Alternativamente, en otros países como Argentina, otro importante productor de granos, los mayores ingresos de capitales son fundamentales para manejar una crítica situación de su deuda pública y poder tener un mejor relacionamiento con el FMI para el tratamiento de esta.

No obstante, un boom de precios de materias primas no beneficia a todos. Por ejemplo, en el caso de los metales, países exportadores de estos como Perú y Chile son claramente favorecidos, en tanto como importadores de commodities que son insumos en la producción de alimentos nos afecta adversamente, pero para países como Brasil, Argentina o Uruguay se benefician al ser exportadores de dichos insumos. Lo descrito se da en medio de extendidas políticas monetarias contractivas, para enfrentar crecientes tasas de aumentos de precios, afectando negativamente la recuperación de la actividad económica al encarecerse el crédito. En suma, siendo la inflación creciente un problema real en curso y siendo la subida de los precios de insumos usados en la producción de alimentos como el trigo, maíz, soya entre otros un factor explicativo importante de esta, es necesario entender con más detalle lo que viene ocurriendo en los mercados de estos commodities y sus perspectivas futuras.

INFLACIÓN: LO QUE SE VIENE

Un asunto económico en mi opinión poco revisado y menos analizado en perspectiva, es el referido a la inflación. Tasas hoy altas y previstas a retornar a niveles dentro del rango de inflación previstos por el BCRP, recién ocurriría en el 2023. Falta un montón de tiempo y muchas cosas pueden pasar en el ínterin. Veamos algo de esto.

¿Qué está pasando con la inflación local? La política monetaria que implementamos desde el Directorio del BCRP desde el 2002 se basa es el esquema de Metas Explícitas de Inflación, donde el BCRP anuncia una meta de inflación anual de 2% más menos 1, así que la inflación debería estar entre 3 y 1% anual. La idea es que los agentes ajustaran sus precios alrededor del 2%, funcionando esta meta como una suerte de “ancla de expectativas”. Para lograr que se cumpla la inflación proyectada, la tasa de interés de referencia incidirá en la tasa de interés interbancaria y de allí en el costo del crédito, afectando a los componentes del gasto, actuándose así para enfrentar la inflación por demanda. Cuando la inflación es por un choque adverso de oferta (subida costos) poco podría hacer eficientemente, dado que el BCRP no tiene injerencia sobre los costos de materias primas como viene ocurriendo a la fecha. Aún así con aumentos sostenidos de la tasa de interés de referencia se puede generar sustantivos encarecimientos del crédito que contraerá el gasto en tal magnitud que ineficientemente reducirá la demanda “a la mala” con un costo importante en términos de actividad económica, como viene pasando hoy.

¿Qué tan severa es la inflación local? A febrero la inflación anualizada fue 6,15 por ciento – más del doble del límite establecido 3%-; inflación que responde a incrementos importantes en precios de insumos importados y otros factores. Sólo en lo que va del año, el precio del trigo se elevó 39%, maíz 26,8%, aceite de soya 15,5% con una viada de alzas desde el año pasado, sumado a una sostenida alza de fletes marítimos y del dólar en el 2021. La tendencia inflacionaria se complica cuando la inflación anualizada sin los volátiles precios de alimentos y energía fue 3,26 por ciento en febrero, con expectativas de inflación a doce meses de 3,73%.  Vista la inflación desde varios planos estando desde hace una buena cantidad de meses por encima del 3%, a pesar de sostenidos incrementos de hace varios meses de la tasa de interés de referencia, sin duda que debería ser de especial atención, más aún cuando alzas de precios -dados salarios nominales contractualmente definidos- conducen a salarios (reales) que tienen menor poder de compra.

Lo anterior no quita el reconocer que hay factores exógenos adicionales a considerar. Saliendo de la pandemia, debido a generalizadas políticas monetarias expansivas en el mundo, buscando abaratar el crédito y aumentar la demanda y el PBI ,hoy se han constituido en focos de inflación, en medio de una aún débil recuperación de la actividad económica mundial dados los cuellos de botella de la oferta global de bienes y servicios e incertidumbre, producto  de no saberse cuán rápido se revertirán los  estímulos monetarios en las economías desarrolladas, adicionados recientes conflictos internacionales e incertidumbre en la recuperación de la economía mundial y  presiones al alza en los precios de commodities.

En esta relatoría de complicaciones, destaca el inicio de lo que sería una secuencia de ajustes de la tasa de interés de referencia por la Reserva Federal de los EEUU dada una inflación anualizada de 7.8% -la más alta en los últimos 40 años- así recientemente aumentó su tasa en 25 puntos y anunciar otras alzas durante el año, para acercarse al 1,87%. este año y  2,75% en 2023. La medida concreta del pasado miércoles, es más restrictiva por los anuncios que la acompañan. cuando en la práctica se abandona la denominada  nueva estrategia de política monetaria, que la FED aprobó en octubre de 2020,en la que se prefiguró que no subiría las tasas hasta el  2024 Otro factor de incertidumbre  es que el ciclo económico norteamericano presenta mayor nivel de madurez que el de la zona euro: La inflación (febrero) 7,9% vs 5,8% , desempleo (enero) 6,8% contra el 4%, y el aumento del PIB en 2021 de 5,7% contra el 5,2% con ello, la Eurozona tendría mayor resiliencia, y entonces ¿Cómo esta asimetría influenciaría en variables como la tasa  de interés internacional, la inflación externa, los tipos de cambio reales  o la dinámica del comercio internacional ,flujos de capitales? Como vemos este asunto de la futura dinámica de los precios y sus determinantes debería ir más allá que solo esperar al 2023.

PREGUNTAS OBVIAS

En medio de una casi permanente crisis política en el Perú, hay todavía algunas opiniones, que, dado una aún existente dinámica de crecimiento de la economía, prevén la mantención de este estado de cosas en el tempo. Con ello implícitamente suponen que se mantendrán en el tiempo factores importantes que han impedido por ahora una mayor afectación adversa en la economía –por la inestabilidad política-, algunos de estos factores, son los altos precios de metales y adicionalmente la existencia de fortalezas macroeconómicas construidas desde 20 años atrás.  Apuesta bien riesgosa sin duda. Trataré de estos asuntos a continuación.

Los actuales incrementos de precios de commodities para nosotros tienen implicancias económicas de signo contrario. En positivo tenemos precios de metales en máximos históricos siguiendo una tendencia alcista al 02 marzo el precio del cobre fue US$ 4.65 lb, del zinc U$ 1.78 lb, oro US$ 1,929 oz. Originándose mayores ingresos de divisas, impuestos y actividad económica.

Sin embargo, contrariamente las subidas en el precio  de  otros commodities como  petróleo a US$140 /b maíz US$ 278 ton, trigo US$ 475 ton , lo cual sumado al aumento en los fletes marítimos y un tipo de cambio al alza hasta hace mes y medio, han venido generando presiones al alza de costos, lo cual  en mercados concentrados  con poder de mercado por parte de pocos ofertantes se facilita los trasladados de costos incrementados a precios finales, generando inflación, la cual a febrero de este año alcanzó  un 6.51%  en términos anualizados siendo 3% el limite superior  anunciado por el BCRP.      

En relación a esto último, el BCRP desde meses atrás, ha venido elevando su tasa de interés de referencia y así encareciendo el crédito, disminuyendo así la viada del consumo e inversión, y buscando reducir (a la mala) la inflación; no obstante que la actual inflación es por choques adversos de oferta (costos) y no por demanda.   Por otra parte, desde una perspectiva financiera,  esas subidas de la tasa de interés de referencia, al promover incrementos  en los rendimientos  de los activos financieros locales, se  busca reducir la salida de capitales del país,  dados los mayores rendimientos de activos financieros externos, producto último de varias subidas previstas de la tasa de interés de la FED este año ( enfrentando EEUU  un 7% inflación, la más alta en los últimos 39 años)  estas salidas de capitales que dependiendo de su magnitud y concentración en el tiempo, podrían generar presiones importantes al alza del tipo de cambio;  aunque estas presiones vendrían  de todas formas con el fortalecimiento del dólar resultante del ajuste de tasas por la FED. A todo esto nuestras fortalezas macro no son eternas.

Pero la  desaceleración de la actividad económica local evidenciada, cuando de una proyección oficial hace algunos meses  de 3% de aumento de PBI,   se reduce a 2.3%  para el 2022,no sólo respondería a la política monetaria contractiva antes descrita, sino  también se justificaría por el deterioro de expectativas  sobre la próxima situación de la economía por parte de los agentes económicos, teniendo tras de sí como factor  implicado importante,  una recurrente inestabilidad política  y debilitamiento institucional con denuncias, pugnas  intra e inter poderes del Estado, falta de políticas públicas etc.; aunque ciertamente esto último no es novedad, en tanto es poco  factible desarrollar estas, cuando hemos tenido 4 gabinetes en 7 meses  transcurridos de gobierno, y cada gabinete implica en los hechos un nuevo conjunto de funcionarios de confianza,  evidenciando muchos de ellos falta de experiencia en gestión pública, o peor en cuanto se aumenta la incertidumbre, cuando existen amplios espacios de divergencias al interior del gabinete, por ejemplo el Ministerio de trabajo plantea iniciativas legislativas para aumentar la indemnización  por despido arbitrario con opinión en contra del Ministerio de economía. A manera de conclusión, el contexto internacional en su parte favorable no es eterno, por lo cual los resultados económicos a lograr, dependerá mucho más de lo que gestionen nuestras autoridades económicas actuales, para lo cual necesitamos conocer ¿Qué están proponiendo en política económica?, ¿Qué metas plantean? ¿Cómo lograrlas? ¿En cuánto tiempo? Estas son probablemente preguntas obvias, pero con respuestas pendientes.

OPORTUNIDAD PARA MEJORAR

Un evento que podría ser atípico para un extendido  sentido común económico, es lo que viene ocurriendo recientemente en el Perú, donde viene sucediendo  un  importante y poco previsto incremento de la recaudación tributaria, en S/ 13,000 millones por encima de lo proyectado por el MEF, todo ello en medio de una economía recesada en -11.2%  en el 2020 y desacelerada desde octubre del  2021, luego de una estadísticamente sobredimensionada recuperación de esta en los tres primeros trimestres del año pasado.  Alternativamente y con una mirada más realista, lo que tenemos es una frágil recuperación de la economía de sólo 0.8% en el 2021 frente al nivel de producto pre pandemia en el 2019 ¿Qué está ocurriendo? Miremos más de cerca esto.

En medio de la recesión más grande de los últimos 100 años, como la ocurrida en el 2020 la recaudación tributaria se retrajo sólo en -17.4% dado que estos efectos adversos fueron en parte contrarrestados por el alza en 50% en la recaudación tributaria proveniente de la minería, con precios históricamente altos que, aunque algo disminuidos se mantuvieron en el 2021 y hasta hoy inclusive.

Viendo más al detalle los principales factores detrás de la dinámica recuperación de la tributación respecto a las proyecciones oficiales, debemos referir el incremento en la recaudación del impuesto a la renta proveniente de las empresas mineras con aún mantenidos y exógenos altos precios de metales. A continuación, estos mayores ingresos podrían verse apuntalados por la entrada en producción de Quellaveco (con efectos deferidos sobre la recaudación) y la producción a plena capacidad de Mina Justa.  Por otra parte, la recuperación del consumo privado previsto por el BCRP en 4 % par año explicaría la recuperación del IGV que sustentaría por un plazo más extenso el dinamismo de la recaudación.  Dado un necesario con control del gasto público, podría perfectamente la dinámica de la recaudación tributaria, ser el principal factor explicativo de un menor déficit fiscal en este año y el subsiguiente.

Pero estas favorables condiciones  tributarias aparte de permitir por lo menos por un par de años, una mejor condición de las finanzas públicas, ello podría servir como una suerte de tiempo comprado para que el MEF y SUNAT tomen la iniciativa por el lado de la política  tributaria  y operatividad  de esta respectivamente, para proponer acciones conducentes a mejorar la eficacia tributaria,  sin la incertidumbre –por un tiempo cuando menos- del día a día sobre el contar con  la recaudación tributaria necesaria, para tener finanzas públicas sostenibles.  

Márgenes para lograr mejoras sí existen. A manera de ejemplo, mientras que la recaudación potencial por IGV es del 18% del PBI, la recaudación efectiva de este tributo no va más allá del 10% del PBI, y por supuesto este amplio diferencial entre la disminuía recaudación efectiva y la potencial, no responde sólo a la existencia de gastos (exoneraciones) tributarios sino y sobre todo a la existencia de evidentes situaciones de evasión y elusión tributante. Mejorar la eficacia tributaria nos podría llevar a un mayor coeficiente de elasticidad tributación /producto y de esta forma fortalecer nuestras finanzas públicas. Al final lo propuesto se enmarca en desarrollar hoy, las tan ausentes como reclamadas políticas públicas con efectos que van más allá de la coyuntura económica.

OPORTUNIDAD PARA MEJORAR

Un evento que podría ser atípico para un extendido  sentido común económico, es lo que viene ocurriendo recientemente en el Perú, donde viene sucediendo  un  importante y poco previsto incremento de la recaudación tributaria, en S/ 13,000 millones por encima de lo proyectado por el MEF, todo ello en medio de una economía recesada en -11.2%  en el 2020 y desacelerada desde octubre del  2021, luego de una estadísticamente sobredimensionada recuperación de esta en los tres primeros trimestres del año pasado.  Alternativamente y con una mirada más realista, lo que tenemos es una frágil recuperación de la economía de sólo 0.8% en el 2021 frente al nivel de producto pre pandemia en el 2019 ¿Qué está ocurriendo? Miremos más de cerca esto.

En medio de la recesión más grande de los últimos 100 años, como la ocurrida en el 2020 la recaudación tributaria se retrajo sólo en -17.4% dado que estos efectos adversos fueron en parte contrarrestados por el alza en 50% en la recaudación tributaria proveniente de la minería, con precios históricamente altos que, aunque algo disminuidos se mantuvieron en el 2021 y hasta hoy inclusive.

Viendo más al detalle los principales factores detrás de la dinámica recuperación de la tributación respecto a las proyecciones oficiales, debemos referir el incremento en la recaudación del impuesto a la renta proveniente de las empresas mineras con aún mantenidos y exógenos altos precios de metales. A continuación, estos mayores ingresos podrían verse apuntalados por la entrada en producción de Quellaveco (con efectos deferidos sobre la recaudación) y la producción a plena capacidad de Mina Justa. 

Por otra parte, la recuperación del consumo privado previsto por el BCRP en 4 % por año explicaría la recuperación del IGV que sustentaría por un plazo más extenso el dinamismo de la recaudación.  Dado un necesario con control del gasto público, podría perfectamente la dinámica de la recaudación tributaria, ser el principal factor explicativo de un menor déficit fiscal en este año y el subsiguiente.

Pero estas favorables condiciones  tributarias aparte  de permitir por lo menos por un par de años, una mejor condición de las finanzas públicas, ello podría servir como una suerte de tiempo comprado para que el MEF y SUNAT tomen la iniciativa por el lado de la política tributaria  y operatividad  de esta respectivamente, para proponer acciones conducentes a mejorar la eficacia tributaria,  sin la incertidumbre –por un tiempo cuando menos- del día a día sobre el contar con  la recaudación tributaria necesaria, para tener finanzas públicas sostenibles.  

Márgenes para lograr mejoras sí existen. A manera de ejemplo, mientras que la recaudación potencial por IGV es del 18% del PBI, la recaudación efectiva de este tributo no va más allá del 10% del PBI, y por supuesto este amplio diferencial entre la disminuía recaudación efectiva y la potencial, no responde sólo a la existencia de gastos (exoneraciones) tributarios sino y sobre todo a la existencia de evidentes situaciones de evasión y elusión tributante.

Mejorar la eficacia tributaria nos podría llevar a un mayor coeficiente de elasticidad tributación /producto y de esta forma fortalecer nuestras finanzas públicas.

Al final lo propuesto se enmarca en desarrollar hoy, las tan ausentes como reclamadas políticas públicas con efectos que van más allá de la coyuntura económica.

PREOCUPACIÓN MEDIOAMBIENTAL ¿SOLO EVENTUAL?

Dado que por lo general  la coyuntura gana espacios en la discusión pública respecto a otros también importantes asuntos con implicancias económicas diferidas a veces, como  la preservación medio ambiental; o en todo caso resulta que, se hacen visibles solamente cuando ocurren  eventos adversos, como el derrame de petróleo en el mar en la zona de Ventanilla tres semanas atrás, cuyas afectaciones económicas adversas son diversas sobre la flora y fauna marina, la cadena alimentaria, la actividad económica de pescadores, maricultores, y también sobre comerciantes y restaurantes vinculadas de  la zona  etc., siendo por estacionalidad, el efecto económico incrementado. Al margen de este adverso evento, hay aspectos del cuidado medio ambiental que, a diferencia de lo antes referido, son intervenciones, mas con carácter reactivo que proactivo, como es el caso de la Economía Circular.

Veamos con más detalle este asunto.

Antes que nada, previo a referirme a su preservación ¿Cuál es la definición de medio ambiente? Respondiendo a la pregunta, es el espacio en el que se desarrolla la vida de los distintos organismos favoreciendo su interacción; en él se encuentran tanto seres vivos, como elementos sin vida y otros creados por la acción humana. Más detalladamente, en cuanto a los primeros, agrupados bajo el concepto de factores bióticos, forman parte de estos en adición a las personas y el resto de animales, toda la flora del planeta. En cuanto a los elementos sin vida, denominados como factores abióticos, fundamentales para la subsistencia de los organismos vivos, se constituyen como el espacio físico del ambiente, siendo los componentes básicos del ecosistema, el suelo, aire y agua. En cuanto a los elementos creados por las personas, tenemos a la cultura, o al desarrollo urbano, por ejemplo.

Dada la descripción anterior, desde una perspectiva económica, el medio ambiente resulta siendo, como una suerte de dotación de activos fijos que tienen los países, siendo lo fundamental preservarlos y ponerlos en valor también. El caso es  que una tendencia aún predominante en países como el nuestro, es continuar con la maximización en la extracción de materias primas, con los costos ambientales que supone, no existiendo mucha iniciativa en reaprovechar los materiales ya en circulación, como propone el modelo económico conocido como la llamada Economía Circular. En el caso nuestro la transición a dicho modelo es casi inexistente.

A escala global, el porcentaje de circularidad fue del 8,6% en el 2020, cuando dos años antes era del 9,1%, según el Circularity Gap Report 2020.  En el caso de países como Perú no llegamos ni a la quinta parte de estos estándares.

Debe señalarse que el tránsito a la Economía Circular (EG) como modelo económico, no solo es funcional para resolver una necesidad medioambiental, sino también se constituiría como una oportunidad, en el contexto de crisis existente en el manejo suministro de materias primas. Cada vez habrá menos materias primas y sus precios será más elevados, aumentándose, la velocidad de desarrollo tecnológico de nuevos materiales, adicionalmente debo indicar que, con la implementación de la Economía Circular, se   generan nuevas áreas de negocio, más empleo, además de darse una mayor probabilidad de progresos en eficiencia a empresas y países y proporcionará una mejor imagen de marca a quien la adopte.    Finalmente, reconociendo tener la necesidad como país, que la gente reconozca que estos asuntos medio ambientales son fundamentales no sólo en términos de determinar hoy nuestra capacidad productiva del país, sino y sobre todo elevar nuestra capacidad de producción en el futuro.