Remuneración mínima: ¿Es el mejor momento para aumentarla?

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La semana  pasada se anunció la convocatoria al Consejo Nacional del Trabajo (CNT), para discutir un aumento de la Remuneración Mínima Vital (RMV); estando hoy  en riesgo de ocurrir un  nuevo episodio de desaceleración  de la economía, en razón de la aún no resuelta inestabilidad política presente, y limitaciones para impulsar la demanda ¿Cuán oportuno  es discutir en este contexto, un alza de la RMV y cuales podrán ser algunos resultados previsibles?

La lógica de un aumento de la RMV, puede ser vista desde la macroeconomía: Un aumento de esta, podría propulsar el consumo privado, explicando este último  casi el 65% del gasto en la economía, lo que a su vez impulsaría el PBI de corto plazo. ¿Puede tal aumento ser  de cualquier magnitud? No. Este debe de estar sustentado en un aumento de la productividad laboral y ello se asocia a su vez  con la posibilidad de efectivizarían del aumento por parte de los empleadores, ¿Es factible ello?

Existen tres segmentos  de trabajadores cuyos salarios  se elevarían con el aumento de la  RMV: a) los que perciben  S/850 o menos, implicando  108 mil empleos. b)  los que ganan entre S/850 y S/930 , involucrando 105 mil empleos;  y c) los que perciben  entre S/930 y S/1.000  posibles beneficiarios indirectos implicando  96 mil empleos más. Es decir, un aumento de la RMV  implicaría un aumento  a  potencialmente  309 mil trabajadores. Pero como dice el dicho, del cuero salen las correas; esto es, el empleador debe de tener la capacidad de lidiar con este aumento que no podría ser mayor a S/.95 considerando la variación de la productividad e incluso la inflación, ocurridas  luego de mayo del 2016,fecha del último ajuste de la RMV.

Sin embargo, no obstante la moderada magnitud del incremento, el riesgo actual de un nuevo episodio de desaceleración económica hará inviable la efectivización de este,  en tanto se empieza a deteriorar la confianza del sector empresarial , en medio del ruido político actual, y una incipiente recuperación de la demanda interna.   Por ello lo que sucedería de determinarse un aumento de la RMV,   es que  los segmentos de trabajadores con menor productividad relativa sea por falta de formación y/o experiencia  (jóvenes  y mujeres principalmente) serían los primeros en perder sus puestos de trabajo formales. Lo antes descrito se daría en un contexto donde desde hace varios años la economía crece por debajo del 5%, con lo cual no se logra absorber a los 230,000 trabajadores que anualmente se incorporan al mercado laboral;  recordemos que la demanda de  mano de obra es una demanda derivada de la evolución del PBI y su estructura; razón por la cual, hoy  dada la insuficiente tasa de crecimiento; de cada 10 trabajadores, 7 son subempleados, siguiendo una  tendencia creciente iniciada desde el 2015 en adelante.    Para corroborar  ello miremos lo ocurrido el año pasado: El empleo total  subió en  1,9%, esto es  314 mil puestos de trabajo, sin embargo, esta cifra esconde  una reducción  del empleo formal de 2,9%, esto es 131 mil empleos, junto a un aumento del  empleo informal de 3,8%   representando 445 mil empleos. Es así como la informalidad laboral  alcanza  al  73,3% de los trabajadores.

Por lo expuesto, no obstante la moderada  magnitud en que se incrementaría la  RMV, sobre la base de la inflación y productividad  ocurrida desde el último ajuste, el cuestionamiento es la oportunidad del mismo. Tanto porque las  expectativas económicas  hoy tienden a ser más escépticas o pesimistas, dado el ruido político actual, como también porque existen limitaciones para expandir sostenidamente  la demanda, por el lado de la inversión privada y pública. Qué la búsqueda de inciertos réditos políticos, no nos lleve a acelerar aún más el subempleo.

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Entre la verdad y la plata

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La ciudadanía ha venido  conociendo, de la existencia de una estructura administrativa  organizada y dirigida por la constructora Odebrecht, para vía sobornos, ganar licitaciones públicas y a continuación incrementar fuertemente los costos de las obras, vía sucesivas adendas a los contratos. Frente a ello, el Poder Ejecutivo, priorizando la retención de dinero para fines de pago de la reparación civil, un año atrás  promulgó el DU 003  en el que se impedía  la venta de activos por parte de empresas como Odebrecht -confesa en prácticas de sobornos-, en tanto tuvieran obligaciones pendientes de pago, como la reparación civil, tributos etc. El resultado: Retención de S/.25 millones de soles; en contraposición a la afectación adversa de  la cadena de pagos (a pesar que el DU dio el respaldo a los funcionarios, para que se hagan pagos de obra pública); originándose efectos macro adversos:450 firmas proveedoras con pagos pendientes por Odebrecht por casi S/. 80 millones, se perdieron  alrededor de 50,000 puestos de trabajo, afectándose  el  repago de créditos por S/.1, 000 millones y con riesgo de ejecución de alrededor de S/. 11,000 millones en fianzas bancarias.   Por añadidura según el MEF, el 4.3% de la cartera de créditos de los bancos está colocado en obras. Si estos créditos pasan a impagables, se pondría en riesgo el 40% de patrimonio de los bancos.

El Ejecutivo propuso un proyecto de ley, para reemplazar este DU, más plausible, al contemplar factores específicos de retención para empresas confesas y/o condenadas, (50% de utilidades por proyecto de inversión,, 10% de los pagos que el Estado podría darles);  reduciéndose el grado de incertidumbre para potenciales inversores  y bancos interesados en comprar y prestar respectivamente a estas firmas, adicionalmente ,el proyecto  incluye en estos esquemas de retenciones, a  empresas consorciadas al grupo anterior (50% sobre dividendos o patrimonio por cada participación en Asociaciones Público Privadas, 10% del valor proyecto si es obra pública), también se incluye a empresas investigadas (retención voluntaria 10% valor proyecto) y las colaboradoras eficaces; en este último caso con la posibilidad de excluirse de estas retenciones. los recursos retenidos, van a un fideicomiso, que servirá para pagar obligaciones pendientes con el Estado. Hay 4 aspectos fundamentales a considerar, para este tipo de intervenciones del Estado: i)Severidad en la sanción por aplicar) ii) Normalización de operaciones de firmas, iii)Cobertura para pago reparación civil, y iv)Obligatoriedad adopción de prácticas de compliance.  El proyecto de ley presentado, cumpliría las 4 condiciones referidas; no obstante hay todavía temas por discutir, como la metodología para estimar la reparación civil por ejemplo. Debe remarcarse, que los montos de dinero implicados no son menores. Las empresas vinculadas a situaciones de corrupción, detentan  entre proyectos inversión pública y APPs, alrededor de S/ 30,000 millones, (4.2% PBI) Por otra parte, cuanto más altas sean las reparaciones civiles exigidas a las firmas confesas, menos colaborativas serían estas para revelar implicados, circunstancias y dinero entregado, en los ilícitos cometidos. Al respecto, creo que es más útil, saber lo que realmente ocurrió, en vez de maximizar las reparaciones civiles. Conocer lo sucedido, facilitaría  una suerte de depuración en las esferas política, empresarial y estatal. Finalmente, dado que el Congreso rechazó evaluar el proyecto con la celeridad necesaria, se  tuvo que extender  la vigencia del DU por 30 días. Gracias señores Congresistas por  anteponer los intereses del país frente a todo. Gracias de verdad.

Atención con el lado fiscal

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Un mayor gasto inercial, junto a una reducción de los ingresos fiscales permanentes, son hechos que caracterizan hoy a nuestras finanzas públicas, asunto que debería llevarnos a reflexión, en tanto si bien este año el déficit fiscal llegaría a 3.5% del PBI, a partir de allí el déficit deberá reducirse sostenidamente hasta llegar al 1% en el 2021. Dada la actual situación de ingresos y gastos, y la futura trayectoria de estos, debemos mirar esto con especial cuidado. Tratemos brevemente estos asuntos.
El compromiso fiscal asumido y vigente es ,llegar al 2021 con un déficit fiscal de 1%, con lo cual, sin duda se limita cualquier política fiscal expansiva futura, a pesar que esta es muy útil, por ejemplo cuando se necesita aumentar la demanda agregada con el fin de propulsar el PBI de corto plazo. Pero ¿Que números están implicados?
De acuerdo al Consejo fiscal entre el 2012 y 2017, los ingresos corrientes cayeron 4.8%, destacando al interior de estos, la disminución del impuesto a la renta en 2.4%, muy ligada a la caída de precio de exportaciones de commodities; como también por las reducciones decididas en la administración pasada en el impuesto a la renta, reducciones que tuvieron un costo fiscal de 0.44 y 0.28% del PBI, para el 2015 y 2016 respectivamente según el MMM 2017-2019. En cuanto al gasto del Gobierno General, pasó de 19.6 a 20.1% entre el 2012 y 2017. Cabe mencionar también, según estimaciones del Consejo Fiscal, que el gasto rígido pasó de 10.7 a 12.34% en el periodo bajo referencia; por lo que la consecuencia esperada es un déficit fiscal promedio de -1.5% entre el 2013 y 2017, que contrasta con un superávit fiscal promedio de 0.7% del PBI entre el 2009 y el 2012.
Dado lo descrito, un reto fiscal, siempre será el definir una senda de gasto, consistente con las reglas contenidas en el Marco de la Responsabilidad y Transparencia Fiscal; habida cuenta de la volatilidad actual de los ingresos fiscales. Por otro lado, ¿Este mayor déficit, responde a factores cíclicos y transitorios o a una decisión expresa de postura fiscal? Dado que el gasto ha sido mayor al ingreso estructural, es que de un déficit fiscal estructural pasa de 0.4% en el periodo 2009 -2012, a un déficit estructural de 1.5% del PBI potencial entre el 2013-2017. Si bien es claro que ha habido un mayor impulso fiscal en estos últimos años, también lo es, el que este ya no podría ni debería ser repetible; porque existe el compromiso de reducir el déficit fiscal desde el 2019 en adelante para llegar al 2021 al 1%.
Pero para que realmente, esto tenga reales probabilidades de ocurrencia, se requerirá que los ingresos permanentes se eleven y mientras esto se logre, sugeriría implementar medidas tributarias administrativas (que al final son sólo adelantos de impuestos por recibir), a la vez de limitar el ritmo de expansión del gasto rígido, aunque teniendo alguna flexibilidad, respecto a los compromisos futuros resultantes de Asociaciones Público Privadas (15 proyectos por US$ 5,104 mills), vehículos claves de inversión .No hacer nada, nos lleva a déficits fiscales crecientes, mayor endeudamiento menos solvencia, más riesgo y elevación en general del costo del crédito no sólo para el gobierno sino para los privados también; la curva de rendimientos incrementada, afecta a todos
A manera de conclusión, costó mas de 20 años institucionalizar en el país, un manejo fiscal responsable, aun a veces a costa de mantener un férreo control del gasto y del déficit fiscal –y se de lo que escribo, en tanto tuve el honor de haber sido Viceministro de Hacienda por varios años- luego entonces, la tarea del MEF es actuar proactiva y no reactivamente, se está aún a tiempo de hacerlo

Más allá del corto plazo

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Conocida la cifra de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) a noviembre (1.87%), y un acumulado de 2.38%, en los 11 meses de 2017,  un lugar común  hoy, son las apuestas respecto al numerito final del crecimiento  para el 2017 y por supuesto para  el  2018.   En contraposición, se hace muy poco de análisis prospectivo   (al menos cualitativamente)  de escenarios económicos futuros, base para cualquier seria proyección cuantitativa. A continuación desarrollaré brevemente  algo de esto último.

Comencemos comentando el corto plazo. Sin duda alguna  hoy están ayudando  al avión llamada economía  peruana, los vientos de cola favorables que vienen del exterior; vía un aumento de las exportaciones en 6.4%%., complementariamente,  la demanda interna  habría crecido en  sólo 2.2%.    Sin embargo, la vulnerabilidad de este tipo de expansión del producto reside, en que la  producción  dirigida al exterior promediamente tiene  un grado de necesidad relativamente  menor  de mano de obra por unidad de producto. respecto a otros sectores ligados a demanda interna. Por tanto si  el mercado laboral no absorbe a estos excedentes, lo que veremos es un incremento del subempleo; que hoy  implica a  7 de cada 10 trabajadores de la Población económicamente activa (PEA).

Por otro lado, dado que los términos de intercambio   del país, desde hace un año vienen recuperándose, y conocida la relación directa entre estos y la inversión rezagada por un año; podríamos pronosticar un aumento de la inversión y la demanda , siempre que se progrese  en la simplificación de procesos relacionados a la inversión, y se incrementen también las expectativas optimistas, y para ello el poder Ejecutivo debería de contar con una estrategia  clara para aminorar el ruido político actual. .

Independientemente de la importancia macro de crecer en el corto plazo; tan o más  importante es lograr que haya crecimiento  en el mediano y largo plazo; en tanto este a su vez se constituye como un límite  a la dinámica  del PBI de corto plazo. En línea con  lo anterior, debemos evaluar las  perspectivas de los contextos que marcaran  las posibilidades de crecimiento  futuro.    Por ejemplo desde el 2019  de acuerdo a la normatividad vigente, el déficit fiscal debe de reducirse  desde el 3.5% en este año a 1% del PBI en el 2021.  Relacionados al cumplimiento de  esta meta fiscal, hay factores que deberían, ser objeto de seguimiento y corrección.  Por ejemplo la baja presión  y efectividad tributaria, la informalidad económica,  el adecuado manejo  de tensiones  sociales por incrementos presupuestales etc. Un aspecto adicional a tenerse en cuenta, es que  a diferencia de la calma en los primeros  18 meses, de gobierno con gobernadores y alcaldes,  a partir del 2019 habrá nuevas autoridades regionales y locales, y con ello más lentitud en la ejecución presupuestal.

Pero mucho más importante, es que  el casi inevitable ajuste fiscal por venir, originará nuevas demandas  presupuestales, sea  de sectores o desde gobernadores y alcaldes al gobierno de PPK; razón por la cual  plantear y evaluar escenarios futuros  es absolutamente indispensable. ¿El Ejecutivo  ya hizo esta tarea?

 

¿Sólo cambio de nombres?

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Cuando aparezca esta columna, ya debe haberse producido el cambio de varios miembros del gabinete; ello como respuesta a la demanda ciudadana reclamante de una mejor performance del Poder Ejecutivo, dados los resultados logrados hasta hoy, con el añadido de decisiones tan controversiales como el indulto concedido a Alberto Fujimori; en un contexto de enfrentamiento con el Congreso manejado por una mayoría opositora, a la cual le falto poco para declarar la vacancia presidencial. ¿Será este cambio de personas suficiente para mejorar la gobernabilidad y performance del Ejecutivo?  Creo que no lo es y explicare brevemente porqué.

Un supuesto fundamental: Se asume que el ruido político con efecto sobre la economía se va a ir disipando, ya sea por la feliz concurrencia de eventos festivos de fin de año, seguida por la visita del Papa al Perú en enero. Entonces, diría que luego del inevitable debilitamiento de PPK   producto del intento de vacarlo, en términos efectivos le resta menos de un mes, para lograr implementar un indispensable cambio de estrategia, siendo para esto últimos cambios de algunos ministros condición necesaria pero no suficiente.

Es obvio que los perfiles de los ministros deberían contener un indispensables expertise técnico, pero también, alguna experiencia en el manejo adecuado de situaciones políticamente gravitantes, tanto a nivel inter e intra sectorial.   Estas 2 condiciones son importantes, porque de ellas, dependerá en gran parte la probabilidad para el logro de una mayor efectividad y eficiencia de las políticas públicas; aspecto medular para definir la percepción ciudadana respecto a la performance que viene cumpliendo el gobierno.   A manera de ejemplo, hoy 24 de diciembre -día en el que escribo esta nota- se dio a conocer el indulto concedido a Alberto Fujimori, dada esta controversia decisión, ¿Cuál es la performance que vienen cumpliendo los ministros, en estos últimos días, al tratar sobre esta decisión presidencial?

En términos prácticos, un Ministro de Estado además debe contar con una explicita agenda sectorial priorizada y pelea por ella, pero también debe tener conocimiento de restricciones claves para toma de decisiones, por ejemplo; mientras que en el sector privado un gestor puede hacer todo lo que la ley no prohíbe, en el sector público sólo se puede hacer aquello que la ley explícitamente señala. Un condicional adicional, es contar con la versatilidad necesaria para cuando menos a nivel de los fundamentales, pueda tratar temas de gobierno transversales. Finalmente, el accionar de este gabinete, debería estar enmarcado en una estrategia gubernamental con objetivos de corto y largo plazo explicitados y medibles. La inobservancia de lo anterior ¿Cómo afectaría la economía?

Los canales son varios, el primero, es un predecible menor nivel de ejecución del gasto público, pero tanto o mas importante que lo anterior es que las expectativas de los agentes económicos no se vean mejoradas, dada la menor confianza que genera el gabinete. De lo expuesto, es obvio que el cumplimiento de las condicionalidades antes referidas, son funcionales por ejemplo al logro de la tasa de crecimiento proyectada por el MEF de 4% para el 2018; siempre y cuando claro está que el ruido político se diluya con rapidez.

En suma, en cuanto al gabinete, lo necesario no sólo es un cambio de nombres, se requeriría que cuenten con expertises técnicos y de manejo político; todo ello inscrito en una comunicada estrategia gubernamental para el resto del periodo. Legando al bicentenario veremos cuanto se pudo avanzar en esta línea.

¡Exitoso 2018 para todos!

Entre la política y la economía

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Esta vez, tema obligado por estos días es  el relacionamiento de los eventos de la política con la marcha de la economía. Definiéndose mañana en el Congreso la continuidad o no del Presidente de la República, vale la pena señalar los probables efectos económicos resultantes, tanto en el antes y el después de la venidera decisión congresal.

Una primera advertencia: La inestabilidad política actual, puede deteriorar expectativas y de allí a la economía. Como nadie tiene certeza sobre el futuro, los agentes económicos formulan sus expectativas, las que a su vez condicionan sus decisiones actuales.  Opuestamente, los fundamentales, sustentados  en base a las proyecciones del último Reporte de Inflación del BCR, indicarían una  proyectada recuperación de la demanda interna en 4.4%  -en 2017 crecería 2.2%- recuperación basada en una inversión privada que crecería en 6.5%, – 0.6% en el 2017-; en tanto la inversión pública lo haría en  12.5% – 6% en 2017-.   Pero no olvidemos que estas predicciones  están sujetas a determinados supuestos para su formulación, y uno de ellos justamente  trata justamente sobre  las expectativas de los empresarios, por el lado de la inversión  privada y una continua capacidad de gestión por el lado de la inversión pública.

Exploremos un poco en el antes. Luego que a partir de documentación exhibida  por el Congreso y evidenciándose  en una mayoritaria, voluntad para declarar la vacancia presidencial, se observó en estos días algo más de volatilidad en la bolsa de valores –bajó  3.1% y 0.35% el último jueves y viernes-  y una ligera tendencia a la devaluación del Sol frente al dólar -el viernes el sol se devaluó en 1.73%-, producto del requerimiento de cobertura por parte de los extranjeros tenedores de bonos soberanos por S/ 37,773 Mills.  Y creo que en cuanto importantes movimientos atípicos de variables económicas  paro de contar.

Estas volatilidades incrementadas serian temporales en tanto predominarán los fundamentals de nuestra economía: Cuentas fiscales y externas sólidas, inflación dentro del rango, posición de cambio y reservas internacionales en magnitudes importantes etc…    De allí que dichas volatilidades no sean sostenibles en el tiempo, como en el caso de la bolsa;  mientras que en el caso del tipo de cambio,  el BCRP cuenta con una  holgada Posición de cambios de  US$ 35,472 Mills al 12 de diciembre, como capacidad de intervención, En adición el BCRP, cuenta con otros instrumentos  de intervención en el mercado cambiario, como los  certificados  de depósitos reajustables.   Independientemente de lo anterior, esta temporalidad  de las volatilidades, se mantendrá, siempre y cuando el  proceso de Vacancia presidencial iniciado en el Congreso, se ajuste estrictamente a la normatividad prevista en la Constitución Política del Estado. Cualquier desvío respecto  los procedimientos allí establecidos, o incluso respetando lo anterior, pero llegándose a la situación de adelanto de elecciones y/o cualquier festinación de procedimientos;  sí podría cambiar el carácter temporal de los desvíos de las variables reportadas, y  ello obligaría a  una revisión a la baja de la tasa de crecimiento del PBI para el 2018 proyectado en 4.2% según el BCRP.

Una expandida corrupción origina  desconfianza extendida y ralentiza  la economía, puesto q inversores y consumidores postergan sus decisiones esperando el desenlace de la crisis política actual, De manera similar, el no respeto a los procedimientos constitucionalmente  establecidos y/o festinación de procesos existentes respecto a la vacancia presidencial, nos conducen a la senda de más  desconfianza y deterioro de expectativas. ¿Es posible reducir  estos efectos dañinos sobre la economía? Pienso que sí.  Todo está en la forma y fondo de las decisiones por adoptar por el Congreso mañana. Como dice la antigua canción: No juegues con el diablo q el diablo tiene candela….

A pesar de las dificultades actuales Felices fiestas para todos. Mi próxima columna se publicara el  miércoles 03 de enero.

Expectativas y diálogo

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Es sabido que dado que  los agentes económicos  no conocen el futuro, necesitan proyectarlo y de allí es que se forman las expectativas.  Cuanto más cantidad  y calidad de información se disponga,  las expectativas tendrán bases más sólidas  para su formulación. En tal sentido espacios de diálogo y reflexión como la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE), no solo son funcionales a este objetivo, sino  que cambios en forma y fondo podrían amplificar esta funcionalidad.

Las expectativas de los agentes económicos por supuesto que influyen en las decisiones que toman hoy, y la formación de estas es más difusa cuanto menos acceso  y procesamiento efectivo de la información se  tenga; por ello, cualquier especio de reflexión  colectiva resulta  absolutamente oportuno. En el caso de las empresas por ejemplo, su toma de decisiones  e incluso cualquier ejercicio de planeamiento estratégico  están   – en una economía cada vez más integrada al mundo- sujetas  la solvencia de estas,  a los desarrollos de variables macroeconómicas externas como la tasa de interés  de la FED, el precio del dólar, los términos de intercambio etc.; internas como el PBI local, el resultado fiscal y su financiamiento con bonos, el IPC etc. Factores de mercado, como las preferencias de consumidores y estrategias de competidores  y finalmente cuentan también factores de No mercado como las regulaciones, el respecto a normas medioambientales, la reputación de la firma  etc.

Un difuso contexto político  futuro, con un fuerte conflicto entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, mas revelaciones actuales y por venir del caso Lava Jato,  reducen la velocidad de recuperación de la inversión privada, luego entonces si bien, el aumento de la inversión pública y la de los términos de intercambio que incide con rezago de 1 año sobre la privada  explicarían la recuperación del PBI en alrededor del 4% en el 2018, la vulnerabilidad de este esquema aparte de tener pendiente el incremento del producto potencial, reside también en la necesidad de maximizar los espacios de discusión informada y es allí, donde podrían eventos como la CADE debidamente potenciados, ser de más utilidad.

Como referencia, en la forma, la CADE en su 53ava edición ha mostrado progresos, por ejemplo innovando las herramientas de acceso de información de los participantes, cuando a través de un aplicativo, se accede  una plataforma virtual, desde la cual era posible seguir el programa con información de los ponentes, panelistas, sus hojas de vida, presentaciones  responder encuestas, formular preguntas y  comentarios. Opuestamente  en el fondo, la estructura del evento es casi la misma año tras  año: Presentaciones  de ponentes internacionales, locales con panel incluido y Ministros de  Estado que presentan los productos sectoriales del último año (Outputs) sin mayor mención sobre los resultados efectivos (Outcomes).  En ese sentido, sería útil incluir, la contrastación  de lo reportado, con informes  elaborados sobre los resultados efectivamente logrados en base a testimonios de los agentes involucrados en la intervención.  Este tipo de constataciones ganaría más espacios, que  el que tuvo el señalamiento de un Ministro: “!Digitalizar!, porque recuerden a una computadora no la puedes coimear”. Se olvidó que existen programadores y digitadores.

Personalmente creo que dejar de lado la innovación de eventos como este, lo conducirá a un proceso de obsolescencia. Experiencias  de eventos con inmovilismo de contenidos, formatos, y obsolescencia resultantes, no son inéditas  en el Perú,  tal como paso -guardando  las distancias- con La Feria del Hogar, o el propio Motor show por mencionar algunos.

En suma, se requiere contar con más espacios de discusión y análisis,  solventes en fondo y forma,  ello redundara en la formación de expectativas mejor sustentadas y con ello aumentaría la probabilidad de toma de decisiones hoy  por parte de los agentes económicos, más eficientes.