RETOS PARA EL BCRP Y MEF

La semana pasada el Banco Central (BCRP) volvió a elevar la tasa de interés de referencia a 3%, por lo general estas medidas se analizan desde una perspectiva financiera, poniéndose poco reparo en los efectos derivados sobre el sector real, por ejemplo.  Veamos cómo.  El BCRP al elevar nuevamente la tasa de interés de referencia en 50 pbs, llegando está a 3%, continúa retirando paulatinamente el estímulo monetario, pero surgen luego dos nuevas complicaciones: La primera es que, desde junio del 2021, la inflación local (3.25%) ha estado por encima del límite (3%) establecido por el BCRP. El segundo problema, resulta de una previsible subida de la tasa de interés por la FED, lo cual podría originar mayores salidas de capitales que al 2021 fue del 7,4% del PBI.

El BCRP para explicar su decisión de subir la tasa de interés de referencia señalaba: Creciente inflación, con inflación anualizada a diciembre 6.43% en noviembre fue 5,66%. Señala que recién al 4to trimestre del 2022 la inflación estará por debajo del 3% debido a la reversión de las presiones alcistas sobre el tipo de cambio, precios internacionales de combustibles y granos, existiendo aún una importante brecha de producto; elevación de las expectativas de inflación para este año de 3,5 a 3,7%, tasas mayores al límite de 3%; expectativas  económicas mayoritariamente  en tramo pesimista, con afectación adversa sobre la actividad económica mundial por rebrotes del COVID19.

Un elemento clave del contexto actual está definido por las expectativas empresariales: De acuerdo a las encuestas realizadas por el BCRP, si trazamos una línea de tendencia de octubre del 2021 hacia adelante, estas son claramente descendentes. Este deterioro respondería a varios factores: Pugnas Ejecutivo legislativo, discontinuidades, Congreso poco dinámico en su función legislativa, discontinuidades al interior del Poder Ejecutivo, limitaciones en formulación, aplicación y monitoreo de políticas públicas, pintorescos procesos electorales por venir en este año a nivel subnacional y la falta de una clara propuesta de política económica para el corto plazo cuando menos.

A la incertidumbre existente, agregaría, la aplicación de medidas de política monetaria desarrolladas por el Banco Central que parecieran poco coordinadas con el Ministerio de Economía y Finanzas. Por ejemplo, desde agosto del 2021, el BCRP ha venido incrementando la tasa de interés de referencia. Siendo el Perú un país pequeño de economía abierta, no puede influenciar en variables económicas como la tasa de interés internacional, pero sin ser afectado por modificaciones de ella. Opuestamente, decisiones de política monetaria de la FED tienen efectos sobre dicha tasa; por ello, para la toma de decisiones de política monetaria en países emergentes como el nuestro, se toma en cuenta lo que pasa con la economía EEUU en general y las decisiones de su Reserva Federal en particular.

¿Pero qué está sucediendo con la economía norteamericana? En lo fundamental para resumir (por razones de espacio), la existencia de mayores presiones inflacionarias en dicho país de 1.4% a 6.8% entre el 2020 y el 2021 (noviembre) estaría originando que los mercados proyecten que se adelante la suba de la tasa de interés de la FED para este año y no al 2023 como se había previsto originalmente; esto hará que sean más atractivos los activos externos, al aumentarse el rendimiento.

Desde el plano local, desde julio en adelante la inflación anualizada ha estado por fuera del rango superior 3%, llegando la inflación anualizada a diciembre 6.43%.Luego entonces sucesivas elevaciones desde agosto de la tasa de interés de referencia por el BCRP pasando de 0.25 al 3%, para que el incrementado rendimiento de activos financieros locales reduzca la salida de capitales, producto de incrementados rendimientos de activos financieros externos. Pero también el efecto buscado de esta mayor tasa de referencia por el BCRP, es reducir la demanda y tratar de aminorar la tasa de inflación (no obstante que esta es por costos) encareciendo el crédito también, afectándose adversamente la velocidad de recuperación de la actividad económica y del empleo también. ¿El reconocimiento y cuantificación de estos efectos han sido proyectados y discutidos con el MEF? ¿Están considerados en el Marco Macroeconómico Multianual 2022 – 2025?

Delegación de facultades, ¿Qué pasó?

Un primer asunto a referir, es que usualmente en las últimas décadas en el Perú, una administración gubernamental entrante solicitaba al Congreso la delegación de facultades legislativas en distintas áreas de urgente atención, entre ellas las correspondientes en materia económico financiera, y regularmente se concedía esta, por un tiempo determinado.


El caso es que, en la experiencia actual, el Congreso determinó que el Ejecutivo no podrá modificar las tasas impositivas del impuesto a la renta, Incluidas las del sector minero, no obstante que habría justificación para ello, en tanto metales como el cobre presenta precios actuales en máximos históricos, sin que las empresas mineras tengan arte ni parte en la definición de estos altos precios. Por ello se podría fundamentar el establecimiento de un impuesto temporal a las sobre ganancias, tal como se hizo por similar razón en el 2011; hoy en el texto sustitutorio aprobado por el Congreso, no se permite que el Poder Ejecutivo cambie las tasas del impuesto a la renta en sus distintas categorías sea de fuente local o extranjera, tampoco podrá reducir el límite de deducciones., ni podrá crear un procedimiento para recaudar impuestos por la contratación de plataformas de streaming, tales como Amazon prime video. Además, se excluyó la propuesta que buscaba aplicar IGV a las pólizas de seguro y sancionar a los asesores tributarios que participan en esquemas elusivos.


Algunas acciones aceptadas, se refieren a la prórroga de la exoneración del IGV a la emisión de dinero electrónico y a sectores como el forestal, y acuícola como también homogenizar el costo para acceder a la estabilidad señalada en los Convenios de Estabilidad Jurídica. Al final, no se otorgaron facultades en lo fundamental de la solicitud del Ejecutivo, como eran cambios de tasas y de bases impositivas ¿Qué paso?
Si desde el inicio de la actual administración ya se producían claras situaciones de fricción con el Congreso, debió haberse previsto que aposteriori de los tortuosos procesos de investidura de 2 gabinetes, la aprobación de la solicitud de delegación de facultades legislativas en materia tributaria, fiscal, financiera y de reactivación económica, era bastante incierta. Por ello quizás apenas el 1er gabinete obtuvo la confianza del Congreso el 27 de agosto, debió hacerse a continuación la solicitud de delegación facultades en línea con el plan de gobierno presentado en el discurso de investidura que sí refería la insuficiencia de ingresos y la necesidad de acelerar la reactivación económica; más aún cuando el tiempo corría en contra del Poder Ejecutivo, al estar por venir el agravamiento del enfrentamiento con el legislativo y de la desaceleración económica.


Aparte de la pérdida de tiempo para plantear la delegación de facultades, no fue adecuado en la estrategia del Ejecutivo, plantear lo indispensable de los S/ 12,000 millones de mayor recaudación previstos, sin a la vez proponer estrategia alguna para devengar los S/ 24,000 millones pendientes de ejecución de inversión pública a noviembre 2021. Dado lo anterior, mirando analíticamente, cuando se busca transferir más recursos del sector privado –vía impuestos- al Estado con una disminuida capacidad de ejecución, macroeconómicamente se estaría debilitando la capacidad expansiva del gasto, en el peor momento.


Finalmente, la insistencia hasta el final por el 100% de la delegación de facultades solicitadas sin una estrategia adecuada para revertir el claro deterioro de expectativas empresariales, además, explica en parte la insuficiente delegación lograda. Este caso de lejos califica como caso delibro de texto de gestión pública.


Bonitas navidades y un mejor 2022 para todos.

Finanzas vs Economía

No pocas veces decisiones de política económica dirigidas a enfrentar determinadas situaciones adversas como una alta inflación, insuficiente crecimiento, baja recaudación tributaria etc.  originan efectos a veces no tan deseables en otras áreas de la economía. En esta breve nota presentare a manera de ejemplo, como la política monetaria actual sustentada en sucesivos aumentos de la tasa de referencia en los últimos meses, tendría efectos adversos sobre la actividad económica.

Un factor importante, tomado en cuenta para la toma de decisiones de política monetaria   en países emergentes como el nuestro, es observar lo que pasa con la economía EEUU en general y las decisiones de su Reserva Federal en particular.

¿Pero qué está sucediendo con la economía norteamericana?  A partir de noviembre se observa la interrupción de la recuperación que venía dándose en el empleo, factores explicativos de ello son la congestión de la cadena de suministros, así como el repunte de casos de coronavirus, asociado a las variantes Delta y Omicron. En términos más específicos en cuanto el empleo, se originaron 210.000 empleos, esto es menos del 50% de los 550.000 empleos proyectados por los analistas, reflejo de lo anterior, es que actualmente alrededor de 6,9 millones de personas -de una población de 331 millones- seguían sin trabajo, hasta mediados del mes pasado, los datos antes referidos ralentizarían los planes de inversión de las firmas. Otra variable relevante es el tipo de cambio. La semana pasada, el índice del valor del dólar norteamericano se redujo en 0,9 por ciento en relación a una canasta de principales monedas en un entorno de menores volúmenes de operaciones. Esta depreciación del dólar reflejaría las expectativas de los mercados en el sentido, que con la aparición de la variante Ómicron, más el debilitamiento de la recuperación de la actividad económica, se reduce la posibilidad para que la Reserva Federal retire el estímulo monetario, esto es que eleve su tasa de interés. Contrariamente, una tasa interanual de inflación en EEUU en octubre de 6.2%, -la más alta en los últimos 30 años-, podría implicar una futura subida de la tasa de interés.

Desde una perspectiva local, dado que desde julio la inflación anualizada ha estado por fuera del rango superior 3%, y en tanto a noviembre la inflación anualizada llegó a 5.66%, el BCRP ha venido elevando su tasa de interés de referencia de 0.25 al 2%. –aunque la tasa de interés real de referencia al hacerse menos negativa indicaría la existencia aún de una política monetaria expansiva. ¿Pero para que alzas sucesivas de la tasa de interés de referencia? La razón principal reposa en contraer la demanda sustentada principalmente  de consumo e inversión privada, vía encarecimiento del crédito. Estas decisiones se toman, no obstante que la inflación actual es resultado principalmente por un choque adverso de oferta, generado por la elevación de precios internacionales de materias primas como el petróleo (73% desde inicios 2021) y desde diciembre 2019 el trigo (77%), maíz (58%) y el aceite de soya (97%) con una depreciación mayor del Sol, que encarece más estos insumos importados. Cabe remarcar también, que dado el alto nivel de concentración de los mercados en nuestro país generalmente se traslada los mayores costos por insumos más caros a precios finales.

La otra razón detrás de la sostenida elevación de la tasa de interés de referencia, es reducir la salida de capitales del país a través de la mejora en el rendimiento de los activos financieros emitidos localmente. Si bien los 2 efectos por lograrse con la subida de la tasa de interés de referencia son de carácter financiero, esto es moderar la tasa inflacionaria y la salida de capitales, el costo de oportunidad de estas intervenciones de política monetaria es referir cuantos puntos de menor crecimiento se tendría en los próximos meses, y dado que la demanda de empleo depende de la actividad económica, cabría esperar la pérdida de dinamismo del empleo también. Finalmente, por lo expuesto se evidencia que hay una inclinación medida por la prioridad, de las finanzas sobre la economía. ¿Será esta la mejor opción o quizás debería tenerse en cuenta a ambas?

Expectativas saliendo del foso

Las expectativas en los agentes económicos existen como respuesta a un futuro no conocido, y en el caso de los empresarios, estas son de particular importancia, puesto que de sus decisiones de inversión dependerá la demanda, el PBI en el corto plazo y también el producto potencial. Mirando la última encuesta de expectativas del BCRP (octubre 2021) aplicada al segmento empresarial, estas presentarían expectantes números ¿Estamos frente a una inminente e irreversible cambio de percepción sostenidamente optimista de los empresarios? Veamos más de cerca estos asuntos.

En un contexto donde la proyección de crecimiento del BCRP para el 2022 está alrededor de sólo un 3.4% y una proyección de crecimiento de cero para la inversión privada, resulta particularmente importante observar las decisiones de los empresarios en base a las expectativas de estos, las cuales   en el Perú de hoy, responden a factores políticos y económicos principalmente.

En cuanto a los primeros destaca la pugna ente el Congreso y el Poder Ejecutivo, pugna que no fue resuelta por el voto de confianza del Congreso al gabinete Vásquez, logrado con las justas y entendiéndose además que la otra pretensión inmediata del Ejecutivo cual es, solicitar delegación de facultades para legislar en materia tributaria y de reactivación económica. Intentar esto, implicará el inicio de una nueva negociación desde cero, donde a la luz de lo sucedido en las últimas semanas, no habría probabilidad muy alta de lograr otra vez el apoyo congresal, no porque se reconozca que es una apuesta arriesgada trasladar vía mayores impuestos S/ 14,000 millones del sector privado al Estado, ¿Tendrá este  la misma´ capacidad de gasto y de gestión  de estos recursos, factor fundamental  para que no se produzca una discontinuidad en la dinámica de recuperación de la actividad económica.

Revisando más detalladamente los datos de la última encuesta de expectativas macroeconómicas a octubre que mensualmente aplica el BCRP, en el caso de las aplicadas a los empresarios, sobre la situación económica en general a 3 meses esta mejoró de 35 a 43 puntos entre setiembre y octubre; y la expectativa a 12 meses lo hizo de 45 puntos a 51 puntos, ubicándose en el tramo optimista.    

Al respecto si comparamos puntualmente los números señalados de octubre vs septiembre hay una mejora de las expectativas, pero considero que estos números –sobre todo por el contexto actual-  no se deben mirar puntualmente en cada mes, sino se debe observar la tendencia de los mismos. Por ello, y si miramos de julio en adelante, esta es bastante errática. Por otro lado, el optimismo estaría más evidenciado para un año que para los próximos 3 meses, lo cual revelaría el menor optimismo relativo en los meses inmediatos, con lo cual  podrían estar anticipando algunos nuevos eventos generadores de mayor incertidumbre (como no saber por ejemplo cual sería  la estructura tributaria resultante en el marco de la delegación de facultades o por decisión directa del Congreso) y/o de la aún no resolución de situaciones anteriores generadoras de desconfianza.

Al final considero que desde el plano político se necesita terminar la hasta ahora ininterrumpida confrontación Congreso – Ejecutivo, y desde el plano económico que el Poder Ejecutivo haga nuncios claros y factibles de política económica para el quinquenio, ayudarían mucho para lograr una sostenida e indispensable mejora en la confianza empresarial.

EXPECTATIVAS: ¿HEMOS TOCADO FONDO?

Una variable fundamental en economía son las expectativas, en tanto dependerán de estas las decisiones por adoptar por parte de los agentes económicos frente a un futuro incierto. En tal sentido, siendo claro que de las expectativas – sean optimistas o pesimistas- dependerán decisiones sobre importantes variables como la inversión privada (20% del gasto agregado) determinante del PBI de corto plazo y del PBI potencial. Por ello creo que podría ser de interés referir algunos eventos que hoy claramente afectan adversamente a las expectativas de los empresarios y a partir de ello también sobre el contexto económico actual y futuro.

Para comenzar, las expectativas medidas por una encuesta mensual del Banco Central de Reserva (BCRP) aplicada a los empresarios referida a la perspectiva futura sobre la economía a 3 y 12 meses), surgen a partir de no saber en general los agentes económicos, que ocurrirá con la economía en diferentes planos temporales.  Al respecto observamos que desde el último trimestre del 2020 en adelante, el deterioro de las expectativas empresariales ha sido sostenido, pudiendo continuar esta adversa tendencia si la incertidumbre se incrementa, por ejemplo, cuanto más  difusas sean las decisiones basadas en políticas públicas anunciadas por el Poder Ejecutivo en el Congreso, con motivo de la investidura al gabinete Vásquez, pugnas al interior del Estado, Investigaciones y detenciones de funcionarios estatales implicados en ilícitos penales del Estado, entre otros  hechos. El previsible resultado es menos certidumbre incrementando el pesimismo sobre las perspectivas de la economía- no sólo a 3 (como ahora) sino a 12 meses también.  Con ello se ralentizarán las decisiones de inversión por parte de los empresarios, siendo esto consistente con una proyección de crecimiento 0 de la inversión privada para el 2022 por el BCRP en su último Reporte Inflación, afectándose negativamente la reactivación económica, y la demanda de empleo resultante por supuesto. A continuación, refiero algunos ejemplos específicos de los eventos adversos referidos líneas arriba.

Pugna Poder Ejecutivo-Congreso. Comportamientos de estos Poderes del Estado enfrascados en una muy conocida frase popular como es el “toma que te doy”; el caso es que durante 2 meses hemos observados múltiples amenazas entre ellos, lo que conlleva explícitamente a inciertos contextos futuros. Un ejemplo de ello es cuando la semana pasada, el Congreso aprobó por insistencia un proyecto de ley, que acota las motivaciones a invocar por el Poder Ejecutivo cuando se plantea la denominada “cuestión de confianza” ante el Congreso. La norma promulgada señala que sólo podrá ser ejercida por el Gobierno cuando se refiera a materias de su competencia, sin afectar “las competencias exclusivas y excluyentes”. A continuación, el Ejecutivo –como era de esperar- presentó una de demanda de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. El ruido político con afectación adversa sobre las expectativas, no sólo de los inversores es más que esperable.

Pugna medios de comunicación –Poder Ejecutivo. En este primer trimestre de la administración Castillo, un hecho evidenciado es la intermitente y áspera relación con la mayoría de medios de comunicación. Esto no es de ahora, sino que deviene de un existente y aún marcado sesgo a favor de la candidata que perdió la elección, con poco esfuerzo hoy dirigido hacia una mayor imparcialidad en el accionar de ellos, independientemente de señalar la existencia de reales equívocos en la administración Castillo, no tienen los medios similar prolijidad en informar sobre algunas iniciativas positivas, Esta asimetría en el tratamiento de la información  explicaría  en parte una evidenciada reticencia de la administración Castillo, en interactuar con  los medios de comunicación. Por ejemplo, poca difusión tuvo la posibilidad hoy que afiliados que acrediten 10 años de aportes a la ONP accedan a una pensión proporcional de S/ 250, mientras que, si acreditan 15 años, la pensión será de S/ 350. Antes, de no haber aportado 20 años a la ONP, no tenía derecho a pensión alguna. Como vemos la existencia de incertidumbre ya venía deteriorando expectativas, y por lo visto no podemos decir que en estos asuntos hemos tocado fondo…porque podemos seguir cavando.

EL DOBLE ROL DE LA INVERSION

Hasta  hace algún tiempo el contexto político y  económico iban por cuerdas separadas, hoy no solo van juntas sino diría enredadas entre ellas. Y en ello un asunto macroeconómicamente clave es lo que pasa con la inversión en general y la privada en particular, jugando un doble rol a veces poco discutido, pero no por ello menos importante. Trataré brevemente este asunto.

No voy a abundar mucho en lo ya conocido. Actualmente la confrontación política en nuestro país es cada vez mas intensa con participantes y escenarios variados ¡Fight!: Poder Ejecutivo vs Poder Legislativo, Poder Ejecutivo vs Medios de comunicación, al interior del Poder Ejecutivo, etc. Las razones de cada una de estas son de las mas diversas, aunque quizás lo común entre todas ellas, esta por el lado del ejercicio efectivo del poder,  al interior de un juego de suma cero, y por ello al no estar claro cuales serían los derroteros futuros  de estas  pugnas de allí se explicaría  la mayor incertidumbre resultante. Así tenemos que en el último Reporte inflación del BCRP de septiembre 2021, la encuesta de expectativas económicas en lo que al sector empresarial respecta, muestra que desde principios de año las expectativas empresariales han caído sostenidamente estando hoy en el área pesimista tanto a 3 y 12 meses.

Lo que pase con la inversión privada tiene un efecto doble: La inversión privada si bien explica directamente el 20% de la demanda y por supuesto del Producto Bruto Interno (PBI) en el corto plazo; adicionalmente una mayor inversión, amplia el stock de capital del país con lo cual se expande el producto potencial y con ello la capacidad productiva instalada del país.

¿Y cuales son los números que se tienen?  El BCRP proyecta que la inversión privada este año aumentaría 24.5% respecto al año anterior y crecimiento 0 en el 2022. En lo particular cualquier comparación con el año 2020 debe de ser tomada con pinzas dada la reducida base de cálculo (2020) , por ello que mucho mas relevante es mirar los números para el 2022, (ya sin la distorsión estadística) y obviamente una mala noticia es que la inversión privada no crezca.   

Si tenemos claro que la demanda de empleo depende de los requerimientos de la actividad productiva –con una distinta elasticidad empleo producto a nivel sectorial- y siendo fundamental promover una mayor demanda de empleo como objetivo de política (2.3 millones de empleos perdidos en el 2020), a una inversión privada estancada para el 2022 se le suma como problema, que según el BCRP los sectores poco intensivos en mano de obra (PBI primario) crecería en 5.9% y los intensivos en mano de obra (PBI no primario) solo aumentaría  2.7%; de allí que resulta entonces, que promover explícitamente la inversión privada, tiene mucho sentido, la promoción explícita antes referida pasa por reducir el actual ruido político, particularmente importante dada la coyuntura actual.

De lo expuesto, conforme pasan los días y semanas con incertidumbre creciente , la afectación adversa sobre las expectativas  continuará, por ello el que en el plano político se necesita acuerdos básicos que reduzcan las amenazas actuales a la vez de un claro y único anuncio sobre la propuesta de política económica  por implementar. Ojalá se pueda.

Riesgosa apuesta

“El país hace historia”. Señalaba el Presidente de El Salvador cuando a partir del 08 de septiembre, su país se convirtió en el primero en el mundo en incorporar a una criptomoneda (Bitcoin) como moneda de curso legal. La ley aprobatoria señala que el uso de esta criptomoneda será «irrestricto con poder liberatorio e ilimitado en cualquier transacción y a cualquier título que las personas naturales o jurídicas públicas o privadas quieran realizar» ¿Qué implicancias iniciales podría tener inédita experiencia?

El Bitcoin, fue la primera criptomoneda, que data del l 2009 y surge de un grupo de personas que se hicieron llamar Satoshi Nakamoto, bajo la tecnología blockchain, que ellos mismos inventaron. Al igual que el resto de criptomonedas (Etherium, Ripple etc.), no existe ningún tipo de regulación para ella. Pero ¿Qué es una criptomoneda? Es un activo digital que emplea un cifrado criptográfico para garantizar su titularidad y certificar las transacciones, y creación de unidades adicionales, es decir, evitar que alguien pueda hacer copias por su cuenta. Estas monedas no existen físicamente y se registran en cuentas digitales.

Los sistemas en el que operan las criptomonedas tienen características diferenciadoras respecto a los sistemas monetarios tradicionales; No están reguladas ni controladas por ninguna institución, como los bancos centrales y no requieren de intermediaros en las transacciones. Se usa una base de datos descentralizada, blockchain o registro contable compartido, para el control de estas transacciones. En principio las criptomonedas no cuentan con el respaldo institucional de un banco central u otras autoridades públicas y no están cubiertas por mecanismos de protección al usuario.

En cuanto a la operatividad de estas monedas digitales, una vez que se compra o vende el activo digital, no es posible cancelar la operación porque el blockchain es un registro que no permite borrar datos. Para “revertir” una transacción es necesario ejecutar la operación contraria. Por otra parte, al no estar disponibles físicamente para su almacenamiento se requiere de los servicios de un monedero digital, el cual es un programa informático que permite guardar, recibir o enviar criptomonedas. Por otra parte, los valores de las criptomonedas depende de la oferta, de la demanda, y del compromiso de los usuarios, siendo muy volátiles estos, como característica recurrente.

En El Salvador, varias reacciones se han venido produciendo con el establecimiento del Bitcoin como moneda de curso legal, aunque se seguirá usando al dólar como unidad de cuenta.  Una visible reacción, ha venido por la sostenida caída de los bonos soberanos en los mercados internacionales, reflejando los temores de implicaciones crediticias negativas resultantes de esta decisión, temores también resultantes también por la posibilidad de no llegar a un acuerdo con el FMI. Crear un sistema de pago en el que los usuarios confíen lleva tiempo; peor aun cuando la ley definió 90 (largos) días para contar con la infraestructura para poder hacer pagos con bitcoins, llamando la atención el no haber hecho programas pilotos para anticipar  problemas operativos, más aun cuando se comienza un sistema de pagos electrónicos desde cero, en una economía que todavía funciona principalmente con cash, , sumándose temores a lavado de activos con la entrada de Bitcoins de dudosa procedencia.

Por el lado operativo se suman las dificultades de la aplicación Chivo para operativizar el funcionamiento de los Bitcoins, existiendo además una mayor probabilidad de mayor volatilidad de precios por el Bitcoin, pérdidas de ingreso, rebajas en la calificación de riesgo y aumentos del gasto público por los costos de implementación del proyecto Bitcoin por encima de los US$ 250 millones inicialmente previstos. Todo esto se da, con gente que no confía en la institucionalidad financiera, con el mal recuerdo de la apresurada dolarización 20 años atrás. Como sabemos la confianza, es el factor central donde reposa la representación de valor que detenta el dinero. ¿Riesgosa apuesta no?

Malo, pero sin exagerar

El miércoles pasado la agencia calificadora Moody’s redujo la calificación crediticia del Perú en moneda local y extranjera desde A3 a ‘Baa1’, adicionalmente la perspectiva de la calificación, fue cambiada de negativa a estable. Miremos que implicaciones -sin exagerar-  tienen estos hechos a continuación.

La calificadora refiere para justificar su decisión, que un contexto y riesgo político fragmentado e incrementado respectivamente, ha debilitado la capacidad de formulación de políticas públicas, afectando negativamente la confianza de los inversores y la fortaleza económica del Perú. Si a ello, le sumamos una aún pendiente especificación de la política gubernamental sectorial para los próximos años, pleitos entre Poder Legislativo y Poder Ejecutivo, un cuasi permanente contexto crispado entre medios de comunicación y la clase política, etc.; todo lo referido explica la incertidumbre actual. «Recientemente, la percepción de falta de claridad sobre las políticas del nuevo gobierno, los controvertidos nombramientos del gabinete de ministros, las tensiones entre el poder Ejecutivo y Legislativo, y las crecientes tensiones dentro del partido gobernante, han subrayado varios riesgos para la gobernabilidad, la efectividad de las políticas y la credibilidad», señaló Moody´s. Y para poner la cereza en el helado, se anuncia revisiones a la baja en las proyecciones de crecimiento del PBI y de la inversión privada.

Frente a este difícil contexto, hay buenas nuevas también; como el efecto favorable sobre las expectativas del anunciado Plan de Consolidación Fiscal propuesto por el MEF, donde en el escenario base se refiere que la deuda pública se mantendrá por debajo del 40% del PBI, llegando a un máximo de 37.4% en el 2023 según también el Marco Macroeconómico Multianual 2022-2025 iniciándose luego una senda descendente de la ratio Deuda Publica/PBI.

Sobre los efectos de la reducción de la calificación crediticia, tengo la sensación, que ha habido algo de tremendismo en algunas opiniones sobre la magnitud de dichos efectos, sesgo que podría explicarse en parte por no considerar antecedentes importantes: Se obvia el que no se gestó esta decisión de la calificadora en el último  mes, sino que ya era más o menos previsible por los mercados, (el “también viene”)  tanto por la reducción de la Perspectiva a negativa en mayo por parte de Moodys´,como también por no considerar que a pesar de la rebaja en la calificación, aun actualmente nos situamos al mismo nivel de calificación que  nos otorga Fitch y S&P.

Adicionalmente, pareciera no considerarse que a pesar de la rebaja en la calificación de A3 a baa1 nos mantenemos aún como emisores en la categoría Grado de Inversión, a 2 niveles aún por encima del límite inferior en esta categoría.  ¿Hay algún cambio sorpresivo y sustantivo? Cabe mencionar que la moderación en el encarecimiento del crédito también respondería a la decisión de Moody´s de cambiar la Perspectiva de negativa a estable, basada en la confianza de sostener un alto grado de fortaleza fiscal y resiliencia económica del Perú en relación a sus pares en la región, asumiendo además que las acciones futuras del gobierno serán consistentes con una senda de consolidación fiscal propuesta por el MEF.

En suma, el downgrade de la calificación crediticia es una mala nueva para el país, qué duda cabe, pero no debemos caer en el extremismo sobre la magnitud cuantitativa de sus efectos. El reto al final, es revertir los factores adversos generadores de incertidumbre y así evitar nuevas rebajas en las calificaciones crediticias. Optar por el tremendismo no ayuda.

¿El BCRP HACE LO SUFICIENTE?

El alza del dólar es el hecho económico principal de las últimas semanas y todo indica que lo seguirá siendo en el futuro inmediato. La subida conjunta del dólar y de los precios internacionales de la soya, el maíz y el petróleo ha encarecido significativamente la canasta de consumo de las familias. La inflación anualizada a julio fue de 3.81%, por encima del rango meta de inflación del BCRP, que esta entre 1% y 3%, y es probable que se mantenga allí por un periodo prolongado. En mi opinión, el directorio del BCRP no hace lo suficiente para limitar el alza del dólar y moderar así las presiones inflacionarias resultantes, aumentando más la incertidumbre.

¿Por qué el precio del dólar se ha venido incrementando en nuestro país? Factores externos, como precios históricamente altos de los metales que exportamos, tasas de interés internacionales históricamente bajas, y una reactivación de la economía mundial, tienden a generar un dólar barato y abundante. El contexto externo actual es bastante favorable para una economía como la peruana, exportadora de materias primas con libre movilidad de capitales.

Factores internos, también explican el alza del dólar. Y los dos factores internos más importantes son la política cambiaria del BCRP y la mayor o menor preferencia por dólares y activos externos que tienen los propietarios de riqueza financiera en el país (depósitos de personas y empresas subieron en US$ 7,296 millones en el 2do trimestre 2021). Hoy vemos una dolarización de la riqueza financiera vinculada a un proceso de creciente conflictividad y polarización política que se inició durante la campaña electoral y que continúa desarrollándose en la actualidad. Esto amplifica la incertidumbre y origina una mayor demanda de dólares, para remesarlos al exterior o para guardarlos debajo del colchón. Esta fuga de capitales ha impulsado el alza de dólar. 

En cuanto a la política cambiaria del BCRP, llama la atención la poca agresividad para vender dólares que ha mostrado en esta ocasión la autoridad monetaria.  En 2008-2009, durante el gobierno de García, el BCRP vendió el 25% de las reservas de divisas que tenía (posición de cambio) con un precio del dólar que se elevó un 13%; en 2013-2016, durante el gobierno de Humala, el BCRP vendió un 50% de la posición de cambio, unos 25 mil millones de dólares, con un precio del dólar que subió 35%; sin embargo, en el último año, con un tipo de cambio que ha subido en 13%, la posición de cambio del BCRP no sólo no se redujo, sino que se incrementó en un 20%. Parece claro que en esta ocasión el BCRP habría podido vender muchos más dólares para moderar el alza del tipo de cambio, a pesar que oficialmente señala que solo interviene para reducir volatilidad, en la práctica tiene un rango que gatilla intervenciones, cuando el precio del dólar sale del rango.  Es cierto que el BCRP dispone también de otros instrumentos (certificados en soles indizados al tipo de cambio, uso de swaps, etc.) para influir sobre el precio del dólar, pero si el público quiere los dólares para sacarlos del país o guardarlos debajo de su colchón, los dólares billete no tienen sustitutos cercanos.

Un comunicado de la autoridad monetaria, emitido tras la reunión del viernes 13 de agosto entre el Presidente de la República, el Ministro de Economía y el Presidente del BCRP, sostiene que «se espera una moderación en el aumento del tipo de cambio, una vez se disipe la incertidumbre política…». Si esto significa que el precio del dólar seguirá al alza hasta que se resuelva la crisis política, ¿para qué está el BCRP? El banco central existe para mantener la estabilidad de la economía haya o no haya crisis política, sean altos o bajos los precios de los metales que exportamos.  Para terminar, cabe recordar la táctica de extrema derecha planteada por Rafael López Aliaga, el líder de Renovación Nacional. “El señor Velarde ha debido dejar que el tipo de cambio (…) llegue pues a 5 soles, 6 soles y que la gente más pobre sienta…”.  

¿Se habría convertido el precio del dólar en un arma política que genera daños como inflación, recesión, mayor carga financiera en el caso de la deuda dolarizada e incertidumbre por que nadie sabe hasta dónde subirá el tipo de cambio? ¿El Directorio del BCRP confía en la mano invisible y cree que la devaluación y la inflación se arreglaran solas o está jugando a la política?

Crecimiento y Cambio Climático

Luego de la Pandemia, los masivos aislamientos sociales en el mundo y a continuación en medio de la necesidad de maximizar el crecimiento de la actividad económica, a fin de aumentar la demanda de empleo. Sin embargo, se pierde de vista la afectación adversa resultante sobre el medio ambiente dados los efectos adversos de un expandido e mas intenso cambio climático según el sector económico. implicado. Estos procesos vienen de bastante tiempo atrás (incluso en medio de contracciones generalizadas como en el 2020), con la recuperación generalizada del PBI global y del Perú prevista, con mayor razón, se avizoran más fenómenos meteorológicos extremos (y más intensos), olas de calor, lluvias torrenciales, sequias, incendios, deshielos de glaciales etc. Veamos estos asuntos.

Actualmente en varias partes del mundo se observan distintas situaciones que reflejan los efectos del cambio climático:

a) Aumento de temperatura. La temperatura promedio de la superficie del planeta aumentó en 1,18 grados centígrados desde finales del siglo XIX, reflejo del aumento de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. La mayor parte del calentamiento se produjo en los últimos 40 años, donde los siete años más recientes fueron los más cálidos.

 b) Deshielo de polos. Según la NASA, Groenlandia perdió una media de 279.000 millones de toneladas de hielo por año entre 1993 y 2019, en tanto la Antártida perdió aproximadamente 148.000 millones de toneladas de hielo por año durante el mismo período.

c) Calentamiento de Océanos. Los océanos han absorbido gran parte de este aumento de calor; los 100 metros más superficiales del océano, muestran un calentamiento de más de 0,33 grados Celsius desde 1969.

d) El nivel de los mares del planeta, se incrementó en alrededor de 8 pulgadas en el último siglo. Considérese que la tasa en las últimas dos décadas es casi el doble de la del último siglo.

e) Acidificación de océanos. Desde los inicios de la Revolución Industrial, la acidez de las aguas oceánicas superficiales, aumentó en casi 30%. La cantidad de dióxido de carbono que absorbe la capa superior de los océanos es creciente y situado en alrededor de 2.000 millones de toneladas por año. Actualmente, el océano ha absorbido entre el 20% y el 30% del total de las emisiones de dióxido de carbono en las últimas décadas.

f) El número de récords de altas temperaturas en distintos lugares del mundo ha aumentado, mientras que los récords de bajas temperaturas registrados en este país han disminuido desde 1950.

En el caso del Perú, se replican los efectos descritos en general en la lista precedente, pero podríamos visibilizarlos mejor en entornos sectorialmente definidos, como por ejemplo la explotación desmedida de los recursos naturales con fines económicos por empresas informales, originándose como resultado una mayor degradación medioambiental, y esta a su vez exacerba los efectos del  cambio climático, efectos per se ya incrementados; con más velocidad, sobre todo por la 3ª y 4ª revoluciones industriales. 

Cabe mencionar que la comunidad científica desde hace buen tiempo, ha venido advirtiendo sobre estos eventos, de allí que una agenda de acciones para producir más es importante, pero también desarrollar acciones para revertir y/o mitigar los efectos que produce el cambio climático. Esta priorización no viene de la nada, debe partir como iniciativa de los políticos con una educación y difusión permanente en el tiempo sobre el cambio climático y sus efectos. 

Resulta entonces por las evidencias existentes que los efectos del cambio climático son una nefasta realidad, como también es claro que es el anverso de la medalla de la producción, donde el nivel de relación entre los efectos adversos del Cambio Climático y la actividad productiva no son simétricos, pues estos dependerán del sector productivo correspondiente y por supuesto de los diversos compromisos asumidos por el Estado para limitar la generación de gases de efecto invernadero. Al final, esta preocupación por los efectos de la producción sobre el medio ambiente en general y sobre los efectos del cambio climático, no son menos muy difundidos, pero no por ello menos importantes.