Innovación: ¿Solo I+D?

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Los Economistas sabemos que la política macroeconómica de corto plazo debe tener por objetivo que el producto efectivo (Producto Bruto Interno realizado) oscile alrededor del producto potencial (producto de largo plazo);  mientras que el objetivo  de la política macro en el caso del largo plazo, es que el producto potencial (de largo plazo), crezca sostenidamente, y este último reto es  clave para que ocurra crecimiento económico sostenido a tasas crecientes, pero sin exacerbadas presiones inflacionarias.  Un factor clave relacionado a la dinámica del producto potencial, es la innovación, razón por la cual nos referiremos a la situación actual de esta y algunas opciones poco conocidas de impulso de esta variable.

Innovar consiste en usar el conocimiento actual para generar cosas o procesos diferentes a los existentes; de allí la existencia de una relación directa con la productividad de los factores productivos que junto al stock de capital humano y físico,  son los determinantes del producto potencial. Desde una perspectiva  tradicional  sobre la innovación (la asociada a I+D), nos encontramos  cerca a los coleros en el ranking de competitividad, que contiene a la innovación como factor. Así, el  World Economic Forum (WEF) si bien a nivel promedio considerando  los 12 pilares sobre los que comparativamente se evalúa la competitividad de 140 países ,Perú está en el puesto 59; sin embargo, si comparativamente observamos solo el pilar 12  que trata de la Innovación y sus  componentes, estamos  casi al final de la cola:: 116 avo en este Pilar;  y al interior  de este, las posiciones son aun tan o  más  críticas : Capacidad de innovación (105),  calidad de instituciones científicas (117), Gasto de firmas en I&D (115),Colaboración Universidad-industria en I+D (108),Demanda del gobierno de productos tecnológicos (123),Disponibilidad de científicos e ingenieros (117),Solicitudes de patentes (84).  ¿Cómo  dejar de ser coleros en innovación? Es solo un tema de recursos? Digamos si la inversión en I+D pasara del actual 0.15% al 1% del PBI, ello garantizaría la reversión de la situación actual? La respuesta es no; porque no solo falta plata sino también hay una inadecuada institucionalidad; por ejemplo la inexistencia en magnitudes necesarias de Fondos de capitales de riesgo para financiar ideas innovadoras (los que hoy existen juegan a la comidita) o la débil defensa de los derechos de propiedad intelectual.  Y si preguntamos por ejemplo a los empresarios industriales  sobre porqué no se innova (Según  la última encuesta de innovación en la industria 2015), un  46.8% señala que es muy costosa, un 40,8% porque n hay personal calificado. Faltan recursos pero capital humano también.

Como se ve, hay un reto grande para apuntalar l innovación basada en I+D,   ¿Pero  esta  da solo por científicos y a través de las TIC´s, biotecnología o  Parques tecnológicos?   Frente a productos cada vez producidos en masa y a costos  menores, ¿La lógica de las firmas es mejorar competitividad a punta de reducciones salariales? ¿O la alternativa es desarrollar nuevos productos o productos ya existentes pero elaborados de manera nueva?  Por ejemplo que tienen en común marcas como Wong (en sus inicios), Kola Real,Bembos y Sibarita? Todas representan ideas empresariales, en sectores tradicionales, con lo cual se rompe el mito que la innovación solo ocurre en sectores punta como la biotecnología, robótica o informática,  Adicionalmente estas ideas empresariales no son resultado de investigación formal, ni tampoco los creadores de dichas ideas eran científicos o investigadores; de allí que la innovación no solo viene de la I+D, los ejemplos  antes referidos nos dan un canal alternativo para el desarrollo de este factor básico del crecimiento de largo plazo.

En suma la insuficiente inversión en I+D además de no necesariamente revertirse sustancialmente dirigiéndole más  fondos, en tanto  subsisten debilidades institucionales; puede en el ínterin ser en parte compensada por el desarrollo de  alternativas a la I+D; que no tienen los pre condicionantes de esta última, pero que igualmente implican innovación y aumento de la productividad; la iniciativa privada y pública debieran promover también estas alternativas de innovación.

A propósito de la Informalidad

imageUno de los elementos más destacados en la propuesta gubernamental actual, es el aumento de la formalidad laboral del 30 al 60%, reto interesante habida cuenta que la informalidad por reducir, es un fenómeno no solo complejo sino diría de carácter estructural en nuestra economía. Planteare algunas reflexiones sobre estos asuntos.
Algunos números que describen el escenario actual: El 94% de las empresas en el Perú son PYMEs, generando el 22% del Producto Bruto Interno, y emplean 7.7 Mills de trabajadores, de estos 4 de cada 5 trabajadores son informales,; situación que tiene una serie de consecuencias adversas, no solo que el Estado deje de percibir S/ 1,ooo millones como lo refirió el Primer Ministro en su presentación al Congreso, sino que estos trabajadores al no aportar a sistema previsional alguno, les esperara una vejez con incierto bienestar cuando no ausente.
¿Porque existe la informalidad? A riesgo de ser muy simplificado, señalaría que esta existe porque convertirse en formal implica automáticamente incurrir en costos de dinero, tiempo (y paciencia), mayores comparados con beneficios implicados inciertos cuando no pequeños y/o inexistentes. Imaginariamente conversamos con un informal y le proponemos que se convierta en formal; ¿Que observaría este? Se percataría de cuánto tiempo lleva inscribir una planilla o los activos de la firma en los registros de propiedad (y con la obligación de estar atentos a la acción de suplantadores), y además atento frente a la impune acción de falsificadores y piratas que vulneran derechos de propiedad (o quizás de cuando en cuando el también por campana incursiona en estas prácticas); nuestro amigo informal, observa también la no correspondencia entre lo que se tributa (acuérdense por ejemplo, los “gratos” recuerdos que tenemos cuando se paga la regularización del impuesto a la renta en marzo cada ano) y la cantidad y calidad de los servicios que se recibe del Estado, mira tan bien lo farragoso de los tramites, incluso para tributar (podría contarles el kafkiano proceso para emitir una factura electrónica y cobrar las tributariamente gravadas regalías por algunos de mis libros); en estricto dados todos estos costos, el informal preguntaría a continuación y en que me beneficio de ser formal?
Asimétricamente, la contraparte de beneficios que podría recibir del Estado seria: ¿? Seguridad? ¿Asistencia Técnica? ¿Crédito?, ¿Servicios de inteligencia comercial?, lo que se percibe es que lo descrito es de incierta ocurrencia, sea por su escala liliputiense o simplemente porque no existen. ¿ Y desde el lado privado? si bien un formal podría ser sujeto de crédito, ello no le garantiza acusar efectivamente a un préstamo, y si con suerte ocurre ello, preguntémonos si con tasas anuales de interés promedio de 44 y 24% para micro y pequeñas empresas estas tienen alguna chance de crecer.
Dado el desbalance entre costos y beneficios, el informal con seguridad en respuesta a nuestra invitación a ser formal nos diría: Déjame así no más causita; y es que como hemos visto, el desbalance entre costos y beneficios implicados en la formalidad es tan abrumador, que no solo debemos reducir los costos implicados, sino también hacer automática, la ocurrencia de beneficios en cantidad y calidad suficientes, acción en la cual el Estado necesariamente tiene que mejorar en eficiencia y eficacia los servicios que presta;, esto es como una ecuación con 2 componentes: Beneficios y costos; por ello inducir a la formalidad pasa por tratar ambos lados, no hacerlo garantiza que a continuación con una economía que incluso volviendo a dinamizarse tal como lo prevé el Marco Macroeconómico Multianual Revisado 2017-2019 pasando 4 al 4.8% de crecimiento del PBI, la informalidad no se revierta sino incluso crezca también.

¿Estado donde estás?

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Por motivos de trabajo viajo con frecuencia al interior del país dictando cursos de economía a alumnos de postgrado, lo cual me da la oportunidad no solo interactuando con ellos, sobre sus experiencias laborales, sino también recorriendo estos diversos lugares del país, comprender que muchos problemas comunes en distintas partes del país, se asocian a un Estado reducido y/o ausente; cuando no poco eficaz e ineficiente. Veamos este asunto.

Resulta trillado señalar que hoy  uno de los problemas que en el día a día afrontan los ciudadanos es el de la inseguridad ciudadana, pero además existen otros, como es  el deterioro de nuestro medio ambiente (algo de ello fue tratado en mi artículo Crecimiento y destrucción en Gestión 01-08-2016), impredecibilidad de sentencias del sistema judicial, asimetrías de información cuando alguien quiere desarrollar un trámite en una oficina estatal, servicios educativos públicos de baja calidad, o de salud con similar condición y/o inexistentes al interior,  una aun alta tasa de desnutrición infantil (comparado con otros países de ingreso medio), vulnerabilidad del ciudadano frente a efectos de fenómenos naturales, una demanda interna que se  sigue debilitando sin que haya una repuesta adecuada de política, en fin la lista es larga; pero lo que tienen en común todos los hechos antes referidos, es ya sea un Estado ausente o con reducida eficacia y eficiencia, y creo que reversar ello es fundamental para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos hoy.

¿Es solo un tema del tamaño del Estado? En parte si lo es,  al respecto escuchaba hace pocos días al economista jefe del  Banco Mundial para América Latina, en una interesante presentación sobre la macroeconomía  de los países dependientes de commodities, donde si bien destacaba la mejor performance del Perú respecto al resto de la región, se sorprendía a la vez del pequeño tamaño del Estado, y no le faltaba razón: En promedio entre el 2012 y 2015, visto dicho tamaño como el porcentaje del gasto público sobre el PBI. Este fue de 22%, comparándonos con  países para nada vistos como estatistas como  Chile y Colombia, estos  detentan ratios de 24 y 28% respectivamente, ¿Cuál ha sido el costo de oportunidad de tener un Estado pequeño?

Pero no solo se trata de la dimensión del Estado, diría que esta es condición necesaria mas no suficiente, para la atención de demandas ciudadanas;  el otro condicionante es lograr mejoras en  eficiencia y eficacia; esto es, en qué medida se  progresa en el logro de metas trazadas al menor costo posible. Al respecto, si bien una de las varias tareas pendientes funcionales a lograr lo anterior, por ejemplo seria  revisar todos los procesos implicados en la gestión estatal tanto a nivel nacional como subnacional, lo que en mi opinión llevara a la corta o a la  larga a una reingeniería de estos; no obstante los progresos a alcanzar por esta vía, podrían ser más que anulados cuando los hacedores de política incurren en errores de política. A manera de ejemplo, como institución el BCRP funciona como  un reloj, pero ello es más que sobrepasado cuando se incurren en  errores de política, como cuando en el 2007 redujo la meta de inflación de 2.5 a 2%,sin que los fundamentals hubiesen cambiado; ello significo no solo que más tiempo de la inflación estuviera  fuera del rango meta, sino también haber  restringido el uso contraciclico de la política monetaria, en contextos como el actual de debilitada demanda interna y estancamiento del PBI urbano.

Por lo descrito, estaríamos frente a una oportunidad de repensar en el costo de oportunidad de tener un Estado ausente, insuficiente cuando no ineficaz e ineficiente, en términos de bienestar ciudadano perdido y revertirlo. Paradójicamente podría liderar este reclamado proceso correctivo un Presidente como PPK, que para nada puede ser  visto como estatista o contrario al mercado, pero si tomase  el timón de este replanteamiento del tamaño y gestión estatal, al poder avanzar más rápido y con menos fricción efectiva,  los ciudadanos sentirían que habría una mayor probabilidad  de contar con un Estado  más presente,  facilitador y no   ajeno a sus intereses.

Crecimiento y destrucción

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El título de la nota pareciera un imposible pero en realidad no lo es, veamos porque.  La definición más popular  de cambio climático, refiere una modificación del promedio y dispersión del sistema climático, independientemente de la causa; aunque es recurrente asociarlo a la actividad humana (antropogénico) para fines de discusión sobre política medioambiental; no obstante que las modificaciones climáticas podrían ser resultado de los procesos naturales de la Tierra. Cabe señalar, que el cambio climático. Incluye al calentamiento global y todo lo demás, que el aumento de los niveles de gases de efecto invernadero genera.  Ciertamente desde que la mayor actividad económica, origina más gases de efecto invernadero y con ello contribuye al calentamiento global afectando en principio nuestro hábitat, ello origina el deterioro de parte de nuestro stock de activos económicos, fundamentales para seguir creando riqueza por las generaciones venideras, así que si la apuesta es por desarrollar y no solo por crecer económicamente, el reto para las nuevas autoridades económicas en nuestro país es mayor.

Comparando hace 45 años  (1970), el PBI peruano es  4.1  veces más grande en términos reales, pero dicha estimación omite que el crecimiento logrado, ha implicado  no solo el uso de factores productivos como la mano de obra, capital y tecnología, sino también, que este crecimiento tiene que ver con la  destrucción de parte de la capacidad productiva del país. ¿Crecimiento económico que también destruye?  Si, y  solo a manera de ejemplo, miremos lo que está ocurriendo con nuestros glaciares, en tanto componentes fundamentales de cualquier ecosistema provisionante de agua: Según la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la disminución de superficies de glaciares (tomando como base 1970) fue casi total, en  5 de nuestras cordilleras: La Raya (72.85%), Chila (97.36%), Chonta (92.26%), Huanzo (87.7%) y  Volcanica al 2014 solo tiene 0.72km2.  A un ritmo de los 0.75 oC de elevación de la temperatura, en los últimos 100 años; estos 5 glaciares de los 19 que nos quedan, en 15  años solo serán cerros pelados, con lo cual se retraerá el stock de esta valiosísima dotación de capital llamado hábitat, en cada una de las zonas de influencia de los 5 glaciares….o de lo que queda de ellos.   Cabe señalar que la desaparición de glaciares ya ocurrió en el país, tenemos el caso de  El Barroso en la sierra de la región Tacna desde 1970.   Por otra parte, otro efecto negativo sobre el que poco se conoce. es el que se viene dando  sobre la matriz productiva en estas zonas.

Para enfrentar lo descrito, hoy se  reclama por una gestión hídrica integral, sobre la base de reglamentos de recursos eco sistémicos, promoción de energías renovables, una ley marco de cambio climático, e incluso del éxito de las acciones anteriores, dependerá la propia viabilidad de iniciativas gubernamentales actuales como la disponibilidad de  agua y desagüe para el  100% de la población; para que todo esto sea plausible, es fundamental –con fines de monitoreo y sostenibilidad-  que la política económica por desarrollar, también contenga metas medioambientales; de no hacerlo ¿cuál es el sentido de acelerar el crecimiento hoy tanto el de corto plazo, como del potencial, a costa de seguir destruyendo nuestra capacidad productiva? ¿O seguimos como hasta ahora llorando sobre la leche derramada?

Al respecto resulta fundamental, cuando se discute sobre la meta de crecimiento económico, también que sea parte de la discusión, no solo el impacto sectorial resultante en la generación de gases de efecto invernadero, sino también el consumo de agua implicado, la llamada “Huella hídrica”, y así no seguir yendo a ciegas o conocer sobre hechos consumados. Soy consciente que con esto se le pone más alta la valla a los actuales “Policy Makers”, y lo digo con conocimiento de causa porque como saben años atrás fui Viceministro  de Hacienda; pero quizás incorporar mediciones como las sugeridas, nos harán pensar  no solo en la realización de una tan reclamada conversión del MEF, que sea menos de finanzas y más de economía, sino también que como país apuntemos no solo al crecimiento sino al desarrollo económico como objetivo de política.

Rebote con poco empleo

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La economía en el mes de mayo creció (reboto como dicen algunos titulares) en  4.88%; el crecimiento económico nos dice que se incrementó  el valor de bienes y servicios finales en el periodo; la contrapartida de este incremento de la riqueza debiera en parte, una mayor demanda de empleo por parte de las firmas, el punto es que esta vinculación entre la dinámica del producto y la del empleo (elasticidad empleo producto) se estaría  reduciendo, en tanto depende de la composición sectorial del producto. Veamos algo sobre el tema.

¿Cuáles son los sectores que principalmente explican el 4.88% de crecimiento del PBI? Minería crece en 33.24%, Telecomunicaciones 9.15%,Electricidad,gas y agua  7.06%; pero este aumento del PBI-como promedio ponderado-  es resultado también de la agregación de la caída de sectores, como Pesca -66.98% y el sostenido descenso a de Manufactura en -7.52%;A diferencia de los sectores que más crecen, -altamente intensivos en el uso de capital-, opuestamente los sectores que se contraen son los intensivos en mano de obra; por lo cual, es previsible que este  crecimiento del PBI tendrá  un menor efecto sobre la demanda de empleo; esto es la elasticidad empleo producto de corto plazo   (0.25% pre existente). ¿Pero es mala suerte que sectores intensivos en empleo como la manufactura se retraiga no solo en mayo sino sostenidamente?  Veremos que no, y más bien la actual política macroeconómica tiene que ver con este resultado.

Considerando la retracción de Pesca en mayo, ella se revertirá fácilmente con la apertura de temporada de captura;  la preocupación va por la sostenida caída de la manufactura que en los primeros 5 meses acumula -6.28% y -3.19 si comparamos las variaciones de los últimos doce meses.  Se puede argumentar que la caída en pesca y de exportaciones no tradicionales, pegan adversamente en manufactura primaria y no primaria respectivamente; No obstante, la preocupación viene porque en el periodo donde no han sido predominantes estos coyunturales factores adversos, la manufactura también decreció. Frente a ello cabría preguntarse: ¿Los precios relativos básicos como el tipo de cambio, tasa de interés, y salario real, presión tributaria etc.; fueron  funcionales al crecimiento de la manufactura o no?

A manera de ejemplo  miremos lo que ha pasado con el tipo de cambio real.  Si antes en periodos con los fundamentales  originando  una tendencial  devaluación , fueron las ventas de dólares por el BCR, las que moderaron el alza y con ello del tipo de cambio real,  hoy ya sea por expectativas de alguna recuperación de precios de commodities, por menor probabilidad de suba de tasa de interés de la FED o por venta de dólares por  empresas y  AFPs para pagar gratificaciones y devolución de aportes a afiliados  (95.5% de sus fondos a jubilados y 25% a afiliados AFPs), el precio del dólar temporalmente cae (y el BCR no hace mucho frente a ello, porque  facilita que la inflación más rápido retorne al rango meta), y es así que a junio el tipo de cambio real multilateral presenta  una devaluación anualizada de   -0.9%, ritmo devaluatorio bastante menor respecto a otras economías  emergentes ;con lo cual la competitividad  por el lado financiero es afectada  adversamente. Si a eso se suma las anteriores alzas de tasa de interés de referencia  decididas por el Directorio del BCR; es claro que la evolución de estas  2 variables afectaron adversamente la ya limitada competitividad de nuestro aparato productivo (Últimos entre los 4 países de la Alianza del pacifico); por ello si excluimos algunos factores temporales,  la política monetaria  ha venido afectando adversamente a la manufactura y de paso a contar con una elasticidad empleo producto más alta.

En suma, no solo se debe recuperar la dinámica del crecimiento  económico de corto plazo  al 5% anual cuando menos,  sino que la política económica promueva  una composición sectorial del PBI con mayor valor agregado sí, pero además  más intensiva en mano de obra; caso contrario sea por crecimiento insuficiente o por composición sectorial  inadecuada, la demanda de empleo resultante será incapaz de absorber siquiera el aumento anual de la oferta laboral, con lo cual se garantiza  el aumento  del empleo informal.  Un reto para la nueva administración en política económica.

Pensiones: Tema para repensar

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De: Kurt Burneo Farfán
Publicado en el Diario Gestión

Estas últimas semanas han estado plenas de noticias y comentarios sobre nuevas leyes que permiten a los afiliados tanto en la fase de ahorro como en la de jubilación, a retirar sus fondos de sus Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs). Notoriedad, a pesar que implica a solo 31% de toda la población económicamente activa (PEA). Estas posibilidades de retiro de fondos, para los afiliados a las Administradoras de Fondos de Pensioness (AFPs) fueron saludadas por los afiliados, pero ¿Porque son tan populares? ¿Qué responsabilidad tienen las propias AFPs y el Estado para explicar las evidentes limitaciones del Sistema Privado de Pensiones (SPP) en el que se desenvuelven las AFPs?

Un afiliado al SPP compra el servicio de administración de sus fondos previsionales a una empresa llamada AFP, y esto le cuesta en promedio 1.61% de su salario, ¿un poco carito no? Porque  esta comisión es 1.20% en Colombia y 1.28% en Chile. Obviamente si es más caro lo que paga, su expectativa de calidad del servicio es mayor (más aun cuando en el mercado no hay competencia), y uno de los resultados que el afiliado mira con sumo interés es la rentabilidad. Anualizada a mayo de 2016 y ajustada por riesgo, la del Fondo 3  estuvo  entre  0.34 y 0.11, la del Fondo 2 entre 0.92 y 0.55 mientras que la del Fondo 1 entre 2.38 y 1.56. Como vemos las rentabilidades son bastante pequeñas y lo son mucho más si la comparamos con las rentabilidades de las propias AFPs como empresas: Entre mayo 2015 a mayo 2016, su ROE paso de 13.5 a 14% en tanto el ROA de 17.5 a 18%; ¿Un poquito distinto no? El asunto de fondo que explica lo anterior, es que el cobro de comisión de la AFP es independiente de la rentabilidad del fondo que administra, por lo cual incluso han habido periodos donde la rentabilidad del fondo era negativa, pero dado que el cobro de la comisión era en automático…el afiliado pagaba para perder….Como que esto no es muy gracioso y por eso que era explicable que el rostro de muchos de nosotros afiliados al SPP se parecieran mucho al de los-“Angry Birds”

¿Qué iniciativas efectivas desarrollaron las AFPs para al menos en parte reversar este descontento? Yo diría muy poco o casi nada, por la sencilla razón de la casi nula competencia a las 4 AFPs existentes, y es que la competencia si promueve mercados más eficientes, sino miren a bancos y aseguradoras que hoy si ofrecen productos previsionales alternativos a los 3 que disponían los jubilados hasta antes de la promulgación de la ley que posibilita el retiro de hasta el 95.5% de sus fondos, ¿Alguien supondría que la competencia por estos fondos surgió de una mágica conversión en empresarios “schumpeterianos” de bancos y aseguradoras que están buscando captar los fondos de los jubilados a las AFPS?

¿Y frente a esto que hizo el Estado? En economía una de las formas en que ocurre una falla de mercado, es cuando pocas firmas pueden influenciar en el precio, y a esto se llama Poder de Mercado, al respecto, las recientemente promulgadas leyes que permiten el retiro del 95.5% del fondo al jubilado y del 25% para pago de hipoteca o cuota inicial de vivienda a cualquier afiliado a una AFP, son solo paliativos cuando lo que realmente se necesita es reformar el sistema no solo privado sino del íntegro del sistema previsional peruano; sino solo pensemos en el mayor desfinanciamiento del sistema público  (de reparto) administrado por la Oficina de Normalización Previsional (ONP)  -ya financiado en un 72% por presupuesto público (o sea por nuestros  bolsillos)- cuando atraídos por la disponibilidad efectiva de sus fondos en el SPP, ningún trabajador activo optara por quedarse en el sistema público. Se necesita reformar todo el sistema previsional, pero incluso este seguirá tratando la problemática de un segmento minoritario de trabajadores (1/3 de la PEA) sino se revierte el nivel de informalidad laboral en el país, la baja densidad de los aportes, como también considerar el incremento de la esperanza de vida de la población.   De las actuales  2 millones de personas, mayores de 65 años, el 43% no cuentan con una pensión mensual para su vejez; un 27% recibe una pensión de la ONP, un 23% recibe una pensión de Pensión 65 y sólo un 7% recibe una pensión del sistema privado de pensiones SPP; seguir con paliativos es garantía del agravamiento futuro  de esta mala foto para nuestros adultos mayores.

Brexit: ¿Llover sobre mojado?

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Un evento que es para muchos no tendría implicancias económicas por nuestros lares es la creciente posibilidad de salida del Reino Unido de la Unión Europea, (el famoso Brexit) de ocurrir ello este 23 de junio, en lo inmediato habría una fuerte presión devaluatoria sobre la libra como también de una caída de la bolsa británica. En el mediano plazo, los efectos adversos se darían en sectores como construcción, inmobiliario, y, sobre todo, en su sector financiero; el caso es que si ocurre el Brexit, ello nos complicara aún más el ya adverso contexto económico internacional que hoy enfrentamos; veamos cómo.

La ocurrencia del llamado Brexit, según estimados del Instituto Británico para Investigación Social y Económica (NIESR), provocaría una depreciación de la libra entre 15-20%, lo que provocaría un aumento de la inflación de hasta el 5 por ciento. La mayor inflación provocará un menor poder adquisitivo de los británicos, un menor consumo agregado y de la demanda, pero la onda expansiva alcanzaría a otros sectores: El sector construcción, dada su dependencia de mano de obra, cubierta ahora en parte con inmigrantes; con un costo de vida más alto, se reduce flujos migratorios, y obreros disponibles, presionando subas de salarios y encarecimiento de proyectos tan emblemáticos como el Crossrail, que atravesará Londres por ejemplo.  Adelantadamente, las inversiones en el sector inmobiliario han empezado a caer; desde el 1er trimestre de 2016, dada la incertidumbre surgida por la ocurrencia del Brexit, según la consultora Lambert Smith Hampton, las inversiones en las oficinas en el centro de Londres cayeron un 52% en los tres primeros meses del año. En el sector residencial, el efecto de la incertidumbre también ocurrió; cayeron los precios de las casas, especialmente las de lujo, resultado  de la menor demanda por viviendas en Londres.

A mediano plazo, existirían tres riesgos. a) Perder los denominados “pasaportes”, que permiten a bancos y fondos operar en cualquier país de la UE desde sus filiales en Londres. Si ocurre el Brexit y la UE no acepta mantener ese derecho a las entidades británicas, éstas tendrían que establecer una nueva base de operaciones en otra ciudad de la Unión,  b) Si el Banco Central Europeo (BCE) cambia la regulación, tal que las operaciones de compraventa de activos en euros en los mercados deban de  ser liquidadas en una cámara de compensación dentro de la zona euro. Ahora, un tercio de esas operaciones pasan por Londres, si ocurre el Brexit, se reducirían sustantivamente las operaciones en la City. C) Pasara buen tiempo para recuperar credibilidad, afectando esto una ineludible reorganización completa de todos sus acuerdos comerciales. Muchos se preguntarían ¿Y que nos interesa que los ingleses la pasaran mal, y de paso la UE también por su previsible debilitamiento como socio comercial internacional? Lamentablemente la ocurrencia del Brexit, nos va a pegar también.

Respecto a los impactos en emergentes como Perú, al margen del efecto adverso generado por la contracción de un mercado como la UE, que  implica el 19% de las exportaciones no tradicionales, la mayor aversión al riesgo en la economía internacional, implicaría salidas de capitales buscando activos menos riesgosos, generándose nuevas presiones devaluatorias sobre las monedas locales y haciendo perder valor a los mercados bursátiles en países emergentes como el Perú; esto a pesar de previsibles caídas en las tasas de interés a nivel mundial, lo que en algunos mercados ya estaría siendo anticipado: Los Treasuries americanos se encuentran en niveles cercanos a mínimos históricos, en tanto el bono alemán se encuentra en terreno negativo,  Pero en lo inmediato, y dado lo descrito, el Brexit podría provocaría una caída en el precio de los commoditites en general, una apreciación global del dólar y depreciación de las monedas emergentes, que en el caso del Perú como ya hemos visto hasta hace poco, impacta incrementalmente sobre la inflación, alejándola aún más del rango meta. Así de ocurrir el Brexit, para nosotros -dado el actual adverso contexto económico internacional- seria como  llover sobre mojado; al final la mayor apertura de nuestra economía nos recuerda con o sin Brexit, que precautoriamente debemos dotarla de un mayor nivel de resiliencia. Nuevo reto para la administración entrante.